Ciudad de México, 26 de agosto de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el gobierno de México no tiene inquietud por las declaraciones que pueda realizar Ismael "El Mayo" Zambada en Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico.
La declaración ocurrió horas antes de que Zambada se declarara no culpable de dos delitos en el Tribunal Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York.
Durante su conferencia matutina del lunes, Sheinbaum Pardo estableció la posición oficial del gobierno federal respecto al proceso judicial que enfrenta uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa en territorio estadounidense. La mandataria subrayó que cualquier señalamiento que pudiera surgir requerirá evidencia sólida para ser considerado.
Falta de información de Estados Unidos
La presidenta reiteró que el gobierno estadounidense no ha proporcionado información nueva sobre las circunstancias en que Zambada fue trasladado y detenido en aquel país el pasado 25 de julio.
Esta falta de comunicación oficial mantiene sin esclarecer los detalles de un operativo que ha generado especulación internacional sobre posibles acuerdos o entregas negociadas.
"Cualquier denuncia deberá sustentarse con pruebas y la Fiscalía General de la República le dará seguimiento", precisó Sheinbaum Pardo, estableciendo el protocolo institucional que seguirá México ante posibles revelaciones durante el juicio en Nueva York.
Caso Julio César Chávez Jr.
Respecto a la liberación del boxeador Julio César Chávez Junior del Centro Federal de Readaptación Social número 11 de Hermosillo, Sonora, ocurrida el domingo, la presidenta adoptó una postura de distancia institucional. "Fue decisión del juez y también le corresponde dar seguimiento a la FGR", indicó sin profundizar en los detalles del caso.
La posición del gobierno mexicano refleja una estrategia de prudencia institucional ante dos casos mediáticos que involucran al sistema de justicia.
Mientras Zambada inicia su proceso judicial en Nueva York tras declararse no culpable, México mantiene su postura de esperar evidencia concreta antes de reaccionar a cualquier declaración que pueda surgir del juicio, reafirmando que la FGR será la instancia encargada de evaluar cualquier información relevante que emerja del proceso.



















