México está revitalizando el nacionalismo económico con un proyecto de ley que impondrá aranceles a aproximadamente 1,500 productos de países no signatarios del TLC. Mientras busca un equilibrio entre las tensiones comerciales globales y las oportunidades de nearshoring bajo el T-MEC, el país enfrenta crecientes riesgos inflacionarios, incertidumbre de los inversionistas y presión tanto de Estados Unidos como de China.
¿Qué Creyó Esta Nueva Situación?
Parte de esto se debe a las medidas de Estados Unidos, en particular al impuesto del 25% sobre los automoviles medianos y pesados. Alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas se destinan a Estados Unidos. Sin embargo, dada la situación actual de crecientes tensiones internacionales entre países, México aun se encuentra en una posición relativamente ventajosa gracias al acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, y actualmente disfruta de una fluidez inesperada de inversión. Además, la gran mayoría de las mercancías que se envían al norte de la frontera no están sujetas a aranceles.
Anteriormente en la década de 1980, muchos países de América Latina, como México, habían mantenido la sustitución de importaciones, apostando con fuerza por el fortalecimiento de sus propias industrias. En aquel entonces, el país tenía problemas de deuda e inflación, el peso se debilitó y sufrió la caída de los precios del petroleo.
Fue entonces cuando el Consenso de Washington cobró gran impulso. Muchos países latinoamericanos abrieron totalmente su comercio en las décadas de 1980 y 1990. Lamentablemente, aunque el PIB general de México creció más rápido, la brecha entre ricos y pobres también se amplió. En un contexto más amplio, incluso plataformas internacionales de iGaming como Odds96 siguen con interés cómo las políticas económicas mexicanas pueden repercutir en la digitalización y los mercados en línea.

A partir del año 2023, la Tarifa de la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación (LIGIE), aumentó los aranceles de importación del 5% al 25%. Esto marcó el inicio de una nueva era. Al año siguiente, estos aumentaron al 50%, y se están considerando más. Y mientras que a finales del ano 2024, se impuso un arancel del 35% a los productos terminados y del 15% a los insumos textiles. También se eliminaron algunos artículos incluidos en el programa IMEX libre de impuestos. Dicho esto, se trata de medidas temporales que duran aproximadamente dos anos. Tampoco se trata de una medida general que abarque a todas las industrias.
El dinero ha estado saliendo de México a través del comercio
Ahora bien, es importante mencionar que muchos países han exportado enormes cantidades de productos a México que no forman parte de la Asociación de Libre Comercio (ALC), lo cual no es justo y equitativo, en particular con China, que durante mucho tiempo se benefició de un trato especial para los países en desarrollo. Ya que se ha acusado a países asiáticos de mantener una practica comercial para adueñarse del mercado y de vender productos a precios absurdamente bajos.
No Alcanzar los Objetivos de Crecimiento
Debido a esto, existió una desaceleración de crecimiento, en particular, la producción industrial y manufacturera que se ha visto afectada. Por eso mismo México ha decidido reducir su dependencia de la volatilidad externa y crear empleos mejor remunerados. Además de argumentar que está consolidando su independencia. Esto ayuda a mitigar la inflación y a evitar las fluctuaciones de precios y, obtener una gran ventaja de proximidad con Estados Unidos y condiciones relativamente favorables en comparación con otros países, a pesar del impuesto automotriz del 25% que comenzó a pagar por estos beneficios.
Los Estados Unidos y Otros Paises Han Ejercido Presión
No obstante, existe cierta presión, ya que por parte del presidente de los Estados Unidos Durante su primer mandato, Donald Trump impulsó una nueva actitud centrada en China y un nacionalismo económico, que Joe Biden continuó posteriormente y que Trump mantiene en su segundo mandato. Esto ha presionado aún más a México para que tome medidas para reducir su déficit comercial con los países asiáticos.
México Está Considerando una Cantidad Masiva de Nuevos Aranceles

Actualmente se pretende que existan nuevos aranceles para al menos 1,500 productos. Estos aún no se han aprobado, pero hay un proyecto de ley en el Senado para reformar el reciente régimen arancelario que se aprobó, el cual se aplica a las mismas industrias importantes y a otras más. Esto solo aplica a otros países que no han permitido a México participar en el libre comercio bajo un acuerdo firmado. Esto aplica no solo a China, sino también a muchos otros, como India, Tailandia e Indonesia.
Estos aranceles rondan en su mayoría entre el 35% y el 50%, en comparación con el 10%-20% de los aranceles de Nación Más Favorecida. China ha alegado que esto se debe a la presión estadounidense. Por supuesto, esto afectará gravemente a muchos consumidores, ya que dependen de la importación de muchos productos, lo que significa que repentinamente tendrán que pagar más por ellos. El debate ha ralentizado la aprobación de la nueva reforma de la Ley de Aduanas y la LIGIE.
Maquinaria, autopartes, piezas de automóviles, electrodomésticos y materias primas costarán mucho dinero a los consumidores. Esto afectará la competitividad de algunas empresas justo después de que muchas de ellas ya hayan sufrido la crisis económica causada por la pandemia COVID-19. Además, algunos de los sectores que México busca proteger carecen de la escala, la tecnología y los estándares de calidad necesarios para satisfacer a los consumidores. Tambien podrían surgir estructuras de mercado, que ayuden a las organizaciones del sector privado mexicano, como la COPARMEX y la CCE, que ya han expresado su oposición ante esto, advirtiendo que la medida podría perjudicar la productividad nacional en lugar de beneficiarla.
¿Está México mejor ahora o bajo el TLCAN?

De 1994 a 2019, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte estaba vigente, por lo que impulsó enormemente el crecimiento de México. Sus exportaciones crecieron de 60 mil millones de dólares a más de 400 mil millones. México fabricaba todo tipo de productos y, como parte del acuerdo, Estados Unidos y Canadá invirtieron una gran cantidad de inversión extranjera directa. Sin embargo, no todas las regiones se beneficiaron por igual, siendo los estados del norte los que se llevaron la mayor parte. Ademas, la gente a menudo se veía obligada a trabajar más por los mismos salarios, y México dependía en gran medida de Estados Unidos.
El Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá refleja una nueva era, en la que los países sienten que las reglas del juego no son equitativas e impiden que los países con economías pujantes extraigan demasiado dinero de sus territorios, entre otros problemas.
Este nuevo acuerdo marcó el comienzo de establecer que los automóviles deben tener un 75% de contenido norteamericano, así como que los salarios fueran más altos y existieran sindicatos independientes, el aumento de los costos para las plantas mexicanas, pero la mejora por los derechos laborales, protección de los flujos transfronterizos de datos, lo cual es bueno para los crecientes sectores tecnológicos y de servicios de México, obligaciones ambientales más estrictas, de tal manera que de no cumplir México cuente con recursos en conflictos comerciales y la aplicación de la ley que sería más fuerte.
Ventaja de Nearshore
Si bien el TLCAN fue más rentable a corto plazo, ya que limita a México a la manufactura y la innovación de mayor valor, ya que ya no depende de salarios más bajos para producir productos más económicos. Por eso mismo México se convirtió más en un socio de Estados Unidos y menos en una fábrica.
Aunque algunas de las exportaciones mexicanas están sujetas a aranceles, el T-MEC otorga enormes ventajas a México sobre otros países para el crecimiento de su economía, debido al nearshore. Pero lo más importante es que la gran mayoría de sus productos pueden enviarse a Estados Unidos y Canadá libres de aranceles gracias a este acuerdo. Y no solo eso, sino que esto ha impulsado a muchos países competidores asiáticos a establecerse en México, ya que, de lo contrario, estos países tendrían que enfrentarse a aranceles y cuotas.
Desde allí, también pueden enviar fácilmente mercancías por tierra a la mayor economía del mundo, al igual que las empresas locales, aprovechando las industrias que ya existen en ciudades como Monterrey, Querétaro y Guadalajara. Décadas de integración con empresas estadounidenses han generado un conocimiento industrial específico.
Por tanto en el año 2024, México ha disfrutado de un aumento de más del 25% en la IED de fabricantes de automóviles estadounidenses, alemanes y asiaticos. El mercado inmobiliario en México está teniendo un desempeño fenomenal, con importantes plantas de Tesla, BMW, Foxconn y Schneider Electric construyéndose allí.


















