Chihuahua, 1 abril 2025.- En la era digital donde la imagen puede eclipsar al fondo, María de Lourdes Ríos, mejor conocida como "Lulú Ríos 58", ha irrumpido en la contienda judicial con un perfil que rompe moldes tradicionales.
De las redes sociales a la papeleta electoral
Las campañas para renovar el Poder Judicial iniciaron el pasado 30 de marzo, con 3,423 candidatos compitiendo por puestos de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte. Entre este mar de aspirantes, Lulú Ríos destaca por su notable presencia digital, donde comparte rutinas de ejercicio y transformación física.

Sus publicaciones han generado millones de reproducciones en X, Instagram y Facebook, catapultándola al centro del debate público más allá de sus propuestas judiciales.
Más allá de las apariencias
Contrario a las especulaciones que la reducen a una "influencer más en busca de dinero", María de Lourdes Ríos cuenta con sólidas credenciales académicas que incluyen dos licenciaturas, desmintiendo los juicios apresurados sobre su capacidad profesional.
La candidata chihuahuense representa un nuevo perfil de servidor público que domina tanto los códigos digitales como los legales, combinando su vida profesional con una estrategia de comunicación moderna.

El fenómeno de los servidores públicos 2.0
El caso de Lulú Ríos ilustra cómo las redes sociales se han convertido en espacios estratégicos donde los candidatos a puestos públicos difunden sus iniciativas y construyen una imagen cercana al electorado.
¿Estamos ante una nueva generación de servidores públicos que integra lo personal y lo profesional en sus comunicaciones?
El 1 de junio, cuando se realicen las elecciones judiciales, se definirá si esta estrategia resulta efectiva para conquistar los votos necesarios.


















