Querétaro, 9 de julio de 2025.- (depositphotos) Los Juzgados Cívicos de Querétaro han atendido tres casos de menores de edad detectados manejando durante los operativos de alcoholímetro en lo que va de 2025. El procedimiento aplicado prioriza el interés superior de la niñez mediante amonestaciones y contacto inmediato con tutores.
César Zavala, director de Justicia Cívica, explicó que cuando se detecta un menor manejando en estado etílico se activa un protocolo especial que busca proteger al menor y generar conciencia sobre la gravedad de la falta cometida.
Amonestación como primera medida
El procedimiento inicia con una amonestación al menor, sanción contemplada en el reglamento de justicia cívica municipal. Simultáneamente se contacta a los tutores o padres de familia para que acudan al lugar del operativo por el menor.
"Se les habla a sus tutores para que vengan por ellos obviamente el vehículo no se les devuelve, se envía al corralón", detalló Zavala sobre el protocolo establecido para estos casos.
Trabajo comunitario como alternativa educativa
Cuando no se localiza a los tutores o estos no pueden presentarse, se propicia el trabajo a favor de la comunidad como medida educativa. Esta alternativa busca que los menores reflexionen sobre las consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol.
El trabajo comunitario para menores se diseña con enfoque pedagógico, priorizando actividades que generen conciencia sobre seguridad vial y prevención de adicciones.
Arresto como último recurso
El arresto se contempla únicamente como última opción cuando no se puede contactar a ningún tutor o responsable legal del menor. "Le llamamos último ratio el arresto", explicó el director, enfatizando que esta medida se aplica excepcionalmente.
Incluso en casos de arresto, se mantiene la supervisión especializada considerando la edad del infractor y garantizando condiciones apropiadas para menores de edad.
Vehículos enviados al corralón
En todos los casos de menores detectados manejando, los vehículos son remitidos al corralón municipal independientemente de la sanción aplicada al menor. Esta medida garantiza que no se repita la conducta de riesgo inmediatamente.
Los propietarios de los vehículos deben cumplir con los trámites correspondientes para la recuperación, incluyendo el pago de multas y gastos de traslado y resguardo.
Monitoreo de redes sociales
Los Juzgados Cívicos trabajan coordinadamente con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal para monitorear grupos en redes sociales que alertan sobre la ubicación de operativos alcoholímetro.
La policía cibernética detecta estas alertas y cuando se identifican, los puntos de revisión se trasladan para mantener la efectividad del operativo y atender las infracciones en flagrancia.
Puntos móviles y aleatorios
Para contrarrestar la filtración de información sobre ubicaciones, los operativos utilizan puntos móviles que se establecen aleatoriamente. Esta estrategia busca mantener el factor sorpresa y la efectividad preventiva.
"El punto se puede incluso mover, el chiste es que sea aleatorio de tal manera que podamos atender en flagrancia esta falta administrativa", explicó Zavala sobre la estrategia operativa.
Protocolo de derechos humanos
Todo el procedimiento para menores se desarrolla bajo estricto apego al protocolo de atención a derechos humanos, garantizando que las medidas aplicadas sean proporcionales y educativas.
La coordinación con las familias busca fortalecer el núcleo familiar como factor de protección y prevención de conductas de riesgo en adolescentes.



















