Convoca Castillo Juárez a construir la progresividad de los derechos de las mexicanas

A 110 años del Primer Congreso Feminista, legisladoras, ministras y activistas llaman a consolidar la igualdad sustantiva y el enfoque de género en el Estado mexicano.

Laura Itzel Castillo Juárez inauguró el Congreso Feminista por los 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, en el recinto histórico del Senado de la República.

Laura Itzel Castillo Juárez inauguró el Congreso Feminista por los 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, en el recinto histórico del Senado de la República.

Foto: FB/ Laura Itzel Castillo Juárez.

Cd. de México, enero (SEMlac).- La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez, llamó a las legisladoras, ministras y feministas a tomar una resolución relativa a la progresividad de los derechos humanos de las mujeres, para llevarla ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, como un compromiso con las mujeres "subversivas" que hace 110 años reclamaron ser sujetas de derecho cuando el Estado no las reconocía y solo esperaba de ellas silencio y obediencia.

"La historia no sólo es para recordar, es la oportunidad para comprometernos con nuestra acción a seguirla escribiendo y por eso las convocamos hoy", expresó la senadora al inaugurar los trabajos del "Congreso Feminista. 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán (1916-2026)", que se llevó a cabo en el recinto histórico de la Cámara de Senadores, en la calle de Xicotencatl, espacio que -dijo- "de ser un territorio exclusivamente de hombres, hoy es donde las mujeres legislamos, debatimos y decidimos donde nuestra voz ya no es excepción, sino presencia activa en la vida pública del país".


La conmemoración reunió a las feministas que han participado en diversas legislaturas para impulsar las reformas para los derechos de las mujeres, desde Marcela Lagarde y de los Ríos, Amalia García Medina, Patricia Mercado, Sara Lovera López, Patricia Olamendi, por lo que la senadora llegó a decir que el presídium estaba en toda la sala.

"Aquí estamos para dar la batalla, para seguir construyendo esta patria de la mano de nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo", dijo la legisladora morenista.

Destacó que el Diario Oficial de la Federación ya publicó el Decreto por el que se reforman distintos ordenamientos que consolidan la incorporación transversal de la perspectiva de género y de derechos humanos en políticas públicas, programas, servicios y procedimientos administrativos y jurisdiccionales, precisó.

Castillo Juárez consideró que la paridad constitucional, la tipificación de la violencia política de género y, por supuesto, el hecho de que hoy tengamos a nuestra primera mujer presidenta nos ha dado, desde luego, frutos, y que podemos decir que antes no era aceptada la palabra de feminismo, y que ha sido también una lucha constante para reconocernos entre todas nosotras y para seguir adelante.

Nombró a las mujeres que no pidieron permiso, sino que discutieron de frente temas que eran considerados indecibles: el derecho al voto, el derecho a la cultura, el derecho a la educación, a desempeñar cualquier cargo público, al trabajo, a la igualdad jurídica, a la maternidad voluntaria, a la educación laica y científica para las mujeres, y la crítica al matrimonio como institución de subordinación.

Mujeres como Consuelo Zavala, Isolina Pérez, Adolfina Valencia, Dominga Canto, María Luisa Flota, Beatriz Peniche, Candelaria Villanueva, Lucrecia Vadillo y Amalia Gómez, alumnas de Rita Cetina Gutiérrez y en lo posterior impulsoras y organizadoras incansables del I Congreso Feminista. O Hermila Galindo, cuya palabra clara y radical incomodó a muchos, pero abrió caminos al defender el derecho de las mujeres a la participación política y decidir sobre sus cuerpos.

También mencionó a Elvia Carrillo Puerto, conocida como "la Monja Roja del Mayab", quien más tarde sería una de las primeras diputadas del país en su estado natal, quien pugnó por la justicia social y porque se incluyera también a las mujeres rurales trabajadoras del campo y de la ciudad.

Que la justicia y la igualdad no sean una excepción
Mujeres en espacios de poder tomaron la palabra para destacar la participación de las 600 mujeres que se atrevieron abordar públicamente temas invisibilizados hace 110 años. Como la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, que reconoció que aun cuando México cuenta con un marco jurídico avanzado en materia de paridad y combate a la violencia de género, su aplicación es desigual, especialmente para las mujeres indígenas, campesinas, migrantes, afromexicanas y en situación de pobreza.

"Ellas nos abrieron la puerta, nos corresponde a nosotras, a todas nosotras, seguir avanzando por ese umbral, hasta que la justicia y la igualdad no sean una excepción, sino sean la norma".

Una reforma electoral suficiente de acuerdo con la mayoría de la gente: Verónica Camino Farjat
La senadora Verónica Noemi Camino Farjat, entrevistada antes del inicio del evento, señaló que a 110 años del Congreso Feminista faltan por consolidar temas sobre educación y profesionalización de las mujeres. Destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha dado un paso gigante sobre la igualdad sustantiva.

Respecto al desacuerdo de los partidos del Trabajo y del Verde Ecologista en el tema de las plurinominales, precisó que la iniciativa está en un periodo de revisión y que hay que esperar hasta que este publicada en la Gaceta Parlamentaria. Que lo importante es buscar el consenso con todos los partidos políticos, no solamente con los de la coalición con Morena.

No se trata de retirar los plurinominales, sino que lleguen de otra forma, que la gente que está en territorio pidiendo el voto también llegue a las Cámaras y no sólo por estar en una lista sin que hayan hecho nada para llegar.

"Lo importante es que México tenga una reforma electoral que sea suficiente, que también esté de acuerdo con lo que piensa la mayoría del pueblo de México".

ONU Mujeres pide colocar a las mujeres al centro del proyecto nacional
La representante de ONU Mujeres en México, Moni Pizani Orsini, subrayó que "nuestra nación ha sido sostenida y transformada por las mujeres, incluso cuando el Estado les dio la espalda, por eso es fundamental que se les coloque en el centro del proyecto nacional, que la igualdad sea una decisión política y que existan instituciones capaces de convertir derechos en realidades".

Al ser México conducido por una mujer, dijo, es una posibilidad histórica de medirse por su capacidad de llegar a todas las mujeres sin excepción y ellas puedan sentirse seguras para vivir sin miedo, que la justicia no las revictimice, las instituciones funcionen, con presupuestos suficientes y políticas que lleguen a la última comunidad.

Avanzar en el cambio cultural, pide Citlalli Hernández
La secretaria de las Mujeres, Citlali Hernández Mora, que asistió en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que la transformación debe ir más allá de las leyes y políticas públicas, avanzar hacia un cambio cultural que modifique las relaciones cotidianas entre mujeres y hombres.

Para acelerar este proceso propuso este año un congreso más amplio para reflexionar qué es lo que las mexicanas buscan y aprovechar el momento que atraviesa el país -con la primera mujer en la presidencia de la República.

"Pienso que es un gran momento para poner en pausa algunas de nuestras diferencias, incluso algunas ideológicas, algunas conceptuales, algunas de las eternas diferencias que hay en el movimiento feminista, quizás dejarlas tantito a un lado y en pausa".

La funcionaria llamó a "encontrarnos en el marco de los 110 años del Primer Congreso Feminista, en el tiempo de una mujer presidenta, en el tiempo de una primera Secretaría de las Mujeres que hace todo lo que esta en sus manos, todos los días, con compañeras muy comprometidas".

Para la ministra Yasmin Esquivel Mossa los derechos conquistados son incuestionables, pero es un reto erradicar la desigualdad, la discriminación y la violencia de género.

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, María Estela Ríos González, dijo que las mujeres contribuyen al fortalecimiento de la nación, y están comprometidas con las mejores causas de nuestro país en defensa de la soberanía, de nuestras raíces, de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.

Que se haya elegido a una mujer presidenta de la República marca una pauta; el que se haya elegido de manera democrática a integrantes del Poder Judicial y "que cinco mujeres estemos impartiendo justicia conforme a nuestros valores y principios, también es un avance; el que haya mujeres senadoras, diputadas, alcaldesas, miembros de ayuntamiento, es un avance; pero es una gran responsabilidad que tenemos que asumir frente a todas y todos", apuntó.

La magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Mónica Areli Soto Fregoso, destacó que este nuevo congreso feminista se celebra con una Constitución violeta y legislaciones recientes que fortalecen la igualdad sustantiva, al tiempo que llamó a difundir la cartilla en todo el territorio nacional.

"Las independentistas, las revolucionarias, las sufragistas, las que estamos aquí y todas las mujeres mexicanas quienes nos decimos y asumimos feministas, tenemos que estar orgullosas de que nuestro país esté dirigido por una mujer", manifestó.

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas y Afromexicanos del Senado, Edith López Hernández, reconoció que muchas de las conquistas que forman parte de la vida pública como el derecho a participar, a decidir y a ser escuchadas, son fruto de la valentía colectiva de mujeres que abrieron camino, que es un legado que inspira a seguir construyendo un feminismo cada vez más amplio, diverso y más representativo para todas.

Añadió que la igualdad se fortalece cuando se reconoce sin excepciones a las mujeres indígenas y afromexicanas, rurales, trabajadoras y cuidadoras, no como un complemento, sino como parte central del presente y futuro feminista de México.

"Conmemorar este Congreso no solo es recordar el pasado, es asumir la responsabilidad de seguir abriendo camino de las siguientes generaciones de mujeres".