La Habana, 23 de febrero de 2026. —La Red Cubana de Mujeres Emprendedoras (RCME) y la Embajada Británica en La Habana pusieron en marcha el proyecto "Apoyo en la formación y promoción de mujeres emprendedoras en Cuba", una iniciativa que combina capacitación técnica, herramientas legales y promoción de políticas inclusivas en el sector privado para apoyar a empresarias que operan desde la informalidad o que buscan consolidar sus negocios.
El primer taller se realizó el 12 de febrero, con enfoque en género, inclusión y las barreras específicas que enfrentan las mujeres en el ecosistema emprendedor cubano.
Aunque el emprendimiento privado ha crecido en Cuba en los últimos años, las mujeres siguen sobrerrepresentadas en la informalidad, con menor acceso a financiamiento, contratos, redes de negocio y propiedad de activos productivos.
Este proyecto responde precisamente a esa brecha, según explicó Katia Pérez Díaz, coordinadora general de la RCME y jurista de formación, quien señaló que apoyar los emprendimientos liderados por mujeres "es una estrategia comprobada para el desarrollo sostenible, la reducción de la pobreza y el crecimiento económico inclusivo".
Talleres de formalización: de la cuenta propia a la MIPYME
El proyecto contempla tres talleres. Los dos siguientes abordarán los marcos legales para la formalización de negocios en cualquiera de las formas de gestión reconocidas por la economía cubana —incluyendo micro, pequeñas y medianas empresas—, así como contratación económica, derechos de propiedad industrial, comunicación, marketing digital, comercio electrónico y gestión financiera básica.
Pérez Díaz precisó que una característica frecuente del emprendimiento femenino en Cuba es que muchas mujeres trabajan como trabajadoras por cuenta propia sin la información ni las herramientas para transitar hacia formas de gestión más robustas. La formación apunta específicamente a ese tránsito.
Además del componente de capacitación, el proyecto producirá una guía con todos los contenidos impartidos, disponible como herramienta de consulta una vez concluida la iniciativa.
¿Quiénes participan y cómo se replicará en otras provincias?
La selección de participantes incluyó mujeres en etapa de consolidación, emprendedoras en la informalidad, líderes de proyectos socioculturales con dificultades para generar ingresos sostenibles, y perfiles con capacidad de multiplicar los aprendizajes.
Aunque el proyecto está centrado principalmente en La Habana, también participan emprendedoras de Mayabeque, Villa Clara y Holguín.
Pérez Díaz subrayó que la intención es que los materiales circulen hacia un grupo más amplio de mujeres en todo el país a través de las redes de la RCME. Fundada en 2022, la red agrupa a más de 200 emprendedoras en toda la isla y ha defendido la construcción de capacidades como una de las pocas herramientas sostenibles para reducir desigualdades estructurales.
El concepto de políticas inclusivas que promueve el proyecto parte de un enfoque interseccional: reconoce que el género se cruza con el color de piel, la discapacidad, la edad, el territorio y la procedencia social para producir desigualdades diferenciadas.
A juicio de la coordinadora, promover estas políticas no solo implica cambios al interior de cada emprendimiento, sino también incidir en marcos normativos y estrategias públicas que favorezcan la inclusión de manera estructural.

















