Querétaro, 9 de julio de 2025.- Los Juzgados Cívicos de Querétaro han enviado aproximadamente 800 personas a realizar trabajo a favor de la comunidad durante 2025, lo que representa el 8% de todas las personas sancionadas. El programa registra un 81% de cumplimiento exitoso como alternativa a las multas tradicionales.
César Zavala, director de Justicia Cívica, explicó que el trabajo comunitario es una sanción prevista en el reglamento municipal que permite a los infractores contribuir positivamente a la sociedad. Las jornadas van desde seis hasta 36 horas, conforme al mandato constitucional.
Centros de prevención concentran 82% de casos
La gran mayoría de las personas sancionadas, el 82%, ha sido asignada a las 26 jornadas organizadas en los centros de prevención municipal. Estos espacios operan en coordinación con la Dirección de Prevención de la Subsecretaría de Prevención y Atención a Víctimas.
El trabajo se desarrolla en colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, que supervisa las actividades y garantiza el cumplimiento de las horas asignadas por los jueces cívicos.

Asociaciones civiles participan en programa
Un 17% de las personas sancionadas ha sido canalizado hacia asociaciones civiles participantes en el programa. "Huellitas Seguras" es una de las organizaciones que recibe a infractores para actividades de cuidado y rescate de animales en situación de abandono.
La Cruz Roja Mexicana también participa con un pequeño porcentaje de casos, permitiendo que los sancionados contribuyan en actividades de beneficio social mientras cumplen su sanción.
Principales faltas que generan trabajo comunitario
Las faltas administrativas más comunes que resultan en trabajo comunitario son orinar en vía pública, que representa el mayor número de casos. Le siguen escandalizar en vía pública y los hechos de tránsito en tercer lugar.
"Los daños ocasionados por hechos de tránsito donde la persona al momento de no llegar a un convenio también eligen el trabajo a favor de la comunidad", detalló Zavala sobre las opciones que tienen los infractores.
Jornadas de 6 a 36 horas máximo
El marco legal establece jornadas mínimas de seis horas y máximas de 36 horas de trabajo comunitario. Las 36 horas se distribuyen en máximo seis jornadas de seis horas cada una, no en un solo día.
Esta estructura permite que las personas mantengan sus actividades laborales o académicas regulares mientras cumplen con la sanción impuesta por los juzgados cívicos.
Proceso para incumplimiento
El 19% restante que no ha completado el trabajo comunitario se encuentra en proceso de cumplimiento. Los juzgados cívicos mantienen seguimiento de cada caso para garantizar que se complete la sanción.
Cuando las personas no cumplen con las horas asignadas, se activan procedimientos administrativos que pueden resultar en sanciones adicionales o modificación del tipo de sanción impuesta.
Alternativa efectiva a sanciones tradicionales
El programa de trabajo comunitario representa una alternativa efectiva a las multas económicas y el arresto, permitiendo que los infractores contribuyan positivamente mientras reflexionan sobre su conducta.
La coordinación interinstitucional entre juzgados cívicos, dependencias municipales y organizaciones civiles fortalece el impacto social del programa y ofrece oportunidades de servicio diversificadas.



















