Querétaro, 10 de febrero de 2026. —Elementos de la Policía Estatal adscritos a Grupos Especiales completaron un curso de medicina táctica impartido por la unidad élite de búsqueda, trauma y rescate (BORSTAR) de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, con el objetivo de reducir bajas en campo durante intervenciones operativas de alto riesgo.
La capacitación, coordinada por la Oficina de Asuntos Antinarcóticos (INL) a través del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se centró en la atención inmediata de personas lesionadas en entornos hostiles.
El curso de medicina táctica para policías en Querétaro forma parte de los programas de cooperación bilateral en materia de seguridad entre México y Estados Unidos.
Este tipo de entrenamientos especializados buscan dotar a las corporaciones estatales de capacidades de respuesta médica que permitan estabilizar a heridos antes de su traslado a unidades hospitalarias, un factor determinante en la supervivencia durante operativos.
Entre los temas abordados se incluyeron la atención de lesionados en zonas de combate, el uso y manejo del torniquete, la colocación de cánula nasofaríngea y el manejo del kit individual de primeros auxilios (IFAK) con todos sus componentes.
Los agentes también practicaron protocolos de combate bajo fuego, atención en campo táctico y evacuación táctica mediante escenarios simulados y ejercicios prácticos.
La formación incluyó el intercambio de conocimientos con elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, la Secretaría de Marina y la Fiscalía General de la República, entre otras corporaciones participantes.
Esta dinámica interinstitucional permitió compartir experiencias operativas entre distintos niveles de gobierno.
Medicina táctica refuerza capacidad operativa en Querétaro
El programa BORSTAR, reconocido por su especialización en operaciones de rescate en condiciones extremas, cuenta con experiencia en formación de cuerpos de seguridad en América Latina.
Los conocimientos transferidos a los policías estatales abarcan desde técnicas básicas de control de hemorragias hasta procedimientos avanzados de evacuación bajo fuego, habilidades que resultan críticas en intervenciones contra grupos delictivos armados.
La capacitación responde a la necesidad de que los agentes de Grupos Especiales cuenten con herramientas para atender heridas tratables de manera oportuna durante una intervención, evitando que lesiones controlables se conviertan en decesos por falta de atención prehospitalaria en los primeros minutos tras el incidente.


















