Gusano barrenador suma 54 casos en Querétaro; 50 siguen activos

SEDEA coordina brigadas, vigilancia en rastros y recorridos con asociaciones ganaderas para frenar la propagación de la plaga.

Brigada de control del gusano barrenador revisa ganado en zona rural de Querétaro en 2026

Brigadas de la SEDEA realizan recorridos en zonas ganaderas para detectar y atender casos de la plaga.

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Querétaro, 23 de marzo de 2026. — Cincuenta casos activos de gusano barrenador mantienen en alerta al sector ganadero queretano, donde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) opera medio centenar de brigadas y sostiene vigilancia permanente en rastros para evitar que la plaga se extienda a más municipios.

El titular de la dependencia, Rosendo Anaya Aguilar, informó que en lo que va del año se han contabilizado 54 detecciones, con presencia confirmada en Ezequiel Montes, Tequisquiapan y zonas serranas del estado.


La plaga ingresó a territorio queretano como casos de importación a finales de 2024, cuando el gusano barrenador resurgió en estados del sureste como Oaxaca, Veracruz y Tabasco.

Lo que cambió en semanas recientes es la ruta: ya no solo llega desde el sur, sino que avanza también desde Guanajuato y Michoacán, lo que amplía el frente de contención para las autoridades sanitarias.

Un dato que llamó la atención fue la detección de un caso en un canino en Tequisquiapan, lo que evidencia que la plaga no se limita al ganado.

"El viernes pasado terminamos recorridos con asociaciones ganaderas y municipios", señaló Anaya Aguilar, quien detalló que la coordinación con la Unión Ganadera ha sido clave para mantener la campaña estatal de control con acciones diarias en campo.

Plaga que se reproduce con rapidez y ataca heridas abiertas

El gusano barrenador deposita sus larvas en heridas de los animales, donde se alimentan del tejido vivo y provocan complicaciones que pueden ser graves si no se detectan a tiempo.

Su capacidad de reproducción hace que cada caso no atendido multiplique el riesgo para el hato circundante, razón por la cual la vigilancia en rastros resulta estratégica: es en esos puntos donde pueden identificarse animales infestados antes de que propaguen la plaga.

El contexto agropecuario no facilita las cosas. Anaya Aguilar recordó que 2024 representó un quiebre para el campo queretano: una sequía que cubrió el 100% del territorio estatal llevó las presas a niveles no vistos en décadas y provocó lo que el funcionario calificó como un colapso hídrico y productivo después de tres años consecutivos sin lluvias suficientes.

¿Cómo ha respondido Querétaro a la crisis del campo y la nueva plaga?

La recuperación llegó en 2025 con lluvias desde mayo, aunque en forma de eventos extremos —semanas continuas de precipitación que impidieron trabajar los cultivos con normalidad y causaron daños en la Sierra y en municipios como Ocampo. Ante esa doble presión, el gobierno estatal canalizó alrededor de 93 millones de pesos en apoyos emergentes para unos 3 mil productores, la mayoría pequeños agricultores y ganaderos que recibieron insumos para siembra y alimento para ganado.

Con parcelas promedio de apenas una hectárea y producción que depende mayoritariamente del temporal, el sector agropecuario queretano queda expuesto a cada variable climática y sanitaria que se presente.

Las brigadas contra el gusano barrenador seguirán operando mientras persistan casos activos, y la SEDEA mantiene abierta la coordinación con productores para la detección oportuna en campo.