San Juan del Río, 4 de julio de 2025.- El gusano barrenador no se contagia de persona a persona ni de animales a humanos, confirman especialistas sanitarios.
La infestación ocurre únicamente cuando la mosca Cochliomyia hominivorax deposita huevos directamente en heridas expuestas, sin posibilidad de transmisión por contacto.
Mecanismo de la infestación
Las moscas hembra buscan heridas abiertas donde depositan entre 200 y 300 huevos, que eclosionan en 12 horas aproximadamente. Las larvas penetran el tejido vivo utilizando ganchos bucales que perforan la carne sana durante cinco días antes de abandonar el cuerpo.
El olor de heridas o aberturas como nariz, ojos y genitales atrae a las moscas. Incluso heridas pequeñas como picaduras de garrapatas pueden ser suficientes para la oviposición.
Poblaciones en riesgo
Las autoridades sanitarias identifican grupos vulnerables específicos. Personas en áreas rurales ganaderas, quienes trabajan frecuentemente con ganado, individuos con heridas de cirugías recientes y poblaciones inmunodeprimidas presentan mayor riesgo.
Los casos humanos registrados en México se concentran principalmente en adultos mayores de 60 años con condiciones preexistentes como diabetes, hipertensión y otras comorbilidades.
Tipos de miasis en humanos
La Secretaría de Salud clasifica tres tipos: intestinal cuando se ingieren huevos, nasofaríngeo a través de mucosas, y cutánea cuando larvas se alojan en heridas de la piel. La forma cutánea representa el 90% de casos confirmados.
Síntomas de alerta
Los afectados reportan sensación de movimiento de larvas en heridas, presencia visible de gusanos en llagas abiertas y olor distintivo nauseabundo. Las lesiones no cicatrizan normalmente y pueden presentar secreción sanguinolenta constante.
Sin tratamiento oportuno, los pacientes pueden desarrollar toxicidad o infecciones secundarias que causan la muerte entre 7 y 14 días.
Medidas preventivas recomendadas
Los Centros para el Control de Enfermedades recomiendan limpiar y cubrir heridas, usar ropa protectora de manga larga, aplicar repelente registrado y evitar dormir al aire libre.
Las autoridades mexicanas insisten en mantener heridas desinfectadas y proteger lugares de descanso con mallas, especialmente en zonas rurales donde se cría ganado.
Tratamiento disponible
No existen medicamentos específicos para tratar la infestación. La prevención y extracción médica rápida de larvas constituyen las únicas opciones terapéuticas. Los profesionales sanitarios deben enviar muestras a laboratorios especializados para confirmación diagnóstica.
La comprensión del mecanismo de infestación resulta fundamental para implementar estrategias preventivas efectivas en las regiones afectadas por esta plaga que amenaza tanto la salud animal como humana.


















