Detecciones de cáncer de próstata crecen en Querétaro pese a resistencia masculina

ISSSTE Querétaro detectó más de 370 casos de cáncer de próstata en 2025 con baja mortalidad del 3%, pero resistencia cultural limita prevención en hombres mayores de 40 años.

El ISSSTE Querétaro detectó más de 370 casos de cáncer de próstata en 2025 gracias a incremento en pruebas preventivas. La resistencia cultural mantiene a miles de hombres sin revisión.
El ISSSTE Querétaro detectó más de 370 casos de cáncer de próstata en 2025 gracias a incremento en pruebas preventivas. La resistencia cultural mantiene a miles de hombres sin revisión.

Querétaro, 26 de noviembre de 2025. —El aumento de 20% en pruebas de detección de cáncer de próstata durante noviembre en Querétaro revela una paradoja del sistema de salud: mientras las campañas logran identificar más casos en etapas tempranas y mantener la mortalidad por debajo del 3%, persiste una resistencia cultural que impide que miles de hombres mayores de 40 años acudan a revisión preventiva. 

El ISSSTE estatal reportó más de 370 casos detectados este año tras realizar cerca de 2,800 pruebas de antígeno prostático, cifras que podrían ser mayores si la población masculina respondiera a los llamados médicos, advirtió Ramón Rivera Ruiz, subdelegado médico de la representación Querétaro del instituto.


Los números detrás de la detección

La enfermedad se concentra en dos grupos etarios con diferencias marcadas. Hombres de 45 a 64 años presentan 17 casos confirmados, mientras que el segmento de mayores de 65 años acumula entre 179 y 180 diagnósticos actualmente en tratamiento, precisó Rivera Ruiz. 

La distribución refleja el patrón esperado para este tipo de cáncer, que aumenta su incidencia con la edad y representa una de las principales causas de atención oncológica masculina en el país.

El incremento en la aplicación de pruebas durante noviembre —entre 15 y 20% más que en meses previos— obedece a campañas de concientización impulsadas en el marco del Día Internacional del Cáncer de Próstata. 

Sin embargo, el funcionario reconoció que el volumen de estudios sigue por debajo de lo necesario. 

"Si hiciéramos una encuesta general, veríamos que varios hombres arriba de 40 años ya debieron haberse hecho su antígeno", señaló.

La identificación temprana se traduce en una tasa de mortalidad estatal de apenas 1 a 3%, cifra que contrasta favorablemente con entidades donde la detección ocurre en fases avanzadas. 

Según registros del ISSSTE Querétaro, la mayoría de los casos detectados este año corresponden a estadios iniciales que permiten tratamientos menos invasivos y mayor probabilidad de curación completa.

El costo de la demora

La diferencia económica entre un diagnóstico oportuno y uno tardío resulta dramática. Una cirugía convencional de próstata puede costar entre 80 mil y 100 mil pesos, mientras que procedimientos más sofisticados como la prostatectomía laparoscópica o robótica alcanzan los 200 mil pesos, explicó Rivera Ruiz. (depositphotos

Pero si el cáncer avanza sin control y requiere terapias oncológicas integrales, el costo puede dispararse hasta 700 mil pesos o incluso superar el millón de pesos, dependiendo del estadio y las complicaciones.

Esa escalada de gastos no solo impacta las finanzas institucionales, sino que puede resultar inaccesible para pacientes sin cobertura médica completa. 

El subdelegado médico enfatizó que muchos casos que llegan al ISSSTE en fases avanzadas provienen de hombres que pospusieron años la revisión por temor, desinformación o resistencia cultural al tacto rectal, parte del protocolo de diagnóstico junto con el antígeno prostático.

La barrera cultural

Pese a la evidencia médica y las campañas informativas, el estigma alrededor de la revisión prostática persiste como obstáculo principal. Rivera Ruiz reconoció que "muchos hombres no quieren acudir" a consulta preventiva, fenómeno documentado en estudios nacionales que identifican el machismo y la vergüenza como factores que retrasan el diagnóstico. La situación se agrava en zonas rurales y entre población con menor acceso a información de salud.

Organizaciones médicas recomiendan que hombres sin antecedentes familiares inicien revisiones anuales a partir de los 45 años, mientras que quienes tienen historial de cáncer prostático en familiares directos deben comenzar a los 40. Sin embargo, datos del propio ISSSTE sugieren que menos de la mitad de la población objetivo cumple con esta indicación.

La detección temprana permite tratamientos con tasas de éxito superiores al 90% en cinco años, según estadísticas del Instituto Nacional de Cancerología. 

En contraste, diagnósticos en estadio IV —cuando el cáncer ya se diseminó a otros órganos— reducen la sobrevivencia a menos del 30% en el mismo periodo.

Proyección y llamado a la prevención

El ISSSTE Querétaro mantiene disponibilidad de pruebas de antígeno prostático durante todo el año en sus unidades médicas, sin costo para derechohabientes. 

Las citas pueden solicitarse directamente en módulos de información o a través de plataformas digitales del instituto. El subdelegado médico hizo un llamado específico a hombres mayores de 40 años para que superen las barreras culturales y acudan a revisión, recordando que el cáncer de próstata en etapas iniciales suele ser asintomático.

Autoridades de salud estatales proyectan que con campañas sostenidas y mayor participación masculina, Querétaro podría reducir aún más su tasa de mortalidad y convertirse en referente nacional de prevención. 

El reto principal no radica en la disponibilidad de servicios médicos, sino en transformar la percepción social que mantiene a miles de hombres alejados del consultorio hasta que los síntomas se vuelven inevitables.