Ciudad de México, 13 de enero de 2026. — Un operativo coordinado por el Gabinete de Seguridad permitió desarticular una célula del Tren de Aragua en Ciudad de México con la captura de seis presuntos integrantes dedicados a la extorsión, trata de personas y narcotráfico.
Omar Hamid García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Federal, confirmó que los detenidos operaban en las alcaldías Venustiano Carranza e Iztapalapa.
La acción policial incluyó la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la SSPC Federal, la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, explicó el funcionario mediante su cuenta en la red social X.
Los trabajos de inteligencia permitieron identificar a Lesli Valeri "N" como la responsable del cobro por explotación sexual, distribución de droga y control de víctimas en la zona.
La mujer servía como enlace entre el Tren de Aragua y grupos delictivos locales, precisaron las autoridades federales. Bryan "N", señalado como operador financiero de la organización, fue capturado en Iztapalapa al cumplimentarse una orden de aprehensión por trata de personas y delincuencia organizada. Este último facilitaba inmuebles para ocultar a las víctimas y alojar a integrantes del grupo criminal.
Cateos en Valle Gómez revelan estructura criminal
Las fuerzas federales establecieron vigilancias permanentes en la colonia Valle Gómez, donde la célula criminal mantenía su base de operaciones. El juez de control otorgó las órdenes de cateo tras analizar los datos de prueba recopilados durante semanas de seguimiento, detalló la SSPC Federal.
El despliegue policial en dos viviendas resultó en la detención de Lesli "N" y cuatro personas más, así como el aseguramiento de metanfetamina, marihuana, un arma de fuego corta, teléfonos celulares, equipos de cómputo y dinero en efectivo.
"Los inmuebles quedaron sellados", informó García Harfuch. Entre el material asegurado destacó una libreta con nombres y registros del cobro de piso a mujeres en diferentes puntos de la ciudad, evidencia clave para la investigación ministerial.
Los seis detenidos fueron presentados ante el agente del Ministerio Público correspondiente, quien determinará su situación legal tras la lectura de sus derechos.
Además del operativo en las alcaldías capitalinas, se cumplimentaron siete órdenes de aprehensión en distintos centros penitenciarios: cuatro en el Reclusorio Varonil Norte, una en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, otra en el Centro Penitenciario Regional de San Pedro Cholula, Puebla, y una más en el Centro Federal de Reinserción Social No. 4 Noroeste, Tepic, Nayarit. Todos los casos están relacionados con trata de personas agravado y delincuencia organizada.
Presencia del grupo criminal venezolano en territorio nacional
El Tren de Aragua nació como banda carcelaria en Venezuela y extendió su red criminal hacia México, Estados Unidos y otros países del continente americano.
El Departamento de Justicia estadounidense ha documentado que sus actividades incluyen narcotráfico, tráfico de armas, explotación sexual, secuestro, robo, fraude y extorsión.
Documentos oficiales revelan que la organización operó en territorio mexicano con protección del régimen de Nicolás Maduro, utilizando rutas de tránsito para el trasiego de cocaína hacia Norteamérica.
Las autoridades mexicanas han detectado la presencia del grupo en Hidalgo, Chiapas, Quintana Roo, Baja California, Ciudad de México y Estado de México, donde intentan establecer microestructuras en zonas urbanas y turísticas.
En diciembre de 2024, cinco integrantes fueron capturados tras el homicidio de dos mujeres venezolanas de 19 y 20 años, Stephanie y Susej, quienes eran forzadas a la prostitución en San Miguel Topilejo.
Fuentes de inteligencia sostienen que la activación temprana de alertas en México permitió frenar la expansión acelerada del Tren de Aragua mediante la detección y captura preventiva de células. Hasta el 13 de enero de 2026, ocho personas habían sido detenidas por su vinculación con esta organización criminal transnacional.
Las autoridades buscan evitar el crecimiento silencioso que permitió al grupo consolidarse en otros países durante años sin ser detectado.

















Personal de la Secretaría de Marina durante operativo contra el narcotráfico. Foto: SEMAR. 
