Ganaderos alertan cierre de exportación a EU y riesgos sanitarios

Productores denuncian importación récord de 70 mil toneladas de carne brasileña en 2025. Gusano barrenador provocó cierre fronterizo con Estados Unidos.

Importación récord de 70 mil toneladas de carne brasileña amenaza la supervivencia de productores pecuarios nacionales.
Importación récord de 70 mil toneladas de carne brasileña amenaza la supervivencia de productores pecuarios nacionales.

México, 25 de agosto de 2025.- Productores pecuarios de diversos estados de la República expresaron su profunda preocupación por el cierre de exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos, que afecta hasta un millón de cabezas anuales, mientras simultáneamente enfrentan una entrada masiva de ganado y carne procesada proveniente de Centroamérica, el Caribe y Brasil, con graves riesgos sanitarios para el sector.

La crisis se agrava con cifras alarmantes de importación: en lo que va de 2025, México ha recibido más de 70 mil toneladas de carne en cortes, principalmente de Brasil, equivalente a aproximadamente 320 mil cabezas de ganado bovino. Esta cantidad representa una amenaza directa para los productores nacionales que ven invadido su mercado tradicional.


"El verdadero problema, del que nadie habla, es que el ganado extranjero entra a México ya procesado en demasía", señalaron los ganaderos, quienes destacan que tan solo en tres meses -mayo, junio y julio- las importaciones alcanzaron el 70 por ciento del volumen total anual histórico, evidenciando un incremento sin precedentes en la entrada de productos cárnicos extranjeros.

Crisis sanitaria detona cierre fronterizo

El sector ganadero mexicano enfrenta las consecuencias de la reaparición del "gusano barrenador del ganado" en territorio nacional, plaga que había sido erradicada hace más de 35 años. 

La infestación, proveniente de países centroamericanos y caribeños, provocó la decisión inmediata del gobierno estadounidense de cerrar su frontera para importaciones de ganado mexicano hasta que se erradique completamente el problema sanitario.

Los productores responsabilizan directamente al gobierno federal mexicano por autorizar permisos de importación de animales en pie y carne procesada sin consultar a las organizaciones ganaderas y, aparentemente, sin implementar las medidas sanitarias correspondientes. 

Esta práctica negligente habría facilitado la entrada de la plaga que ahora amenaza la salud de toda la ganadería nacional.

El gusano barrenador corresponde a una fase del ciclo biológico de una mosca específica que se alimenta y reproduce en heridas de animales, generando gastos extraordinarios para ganaderos en tratamientos veterinarios y pérdidas por muerte de ganado. Los estados del sur y sureste de México han sido los más afectados por esta infestación.

Impacto económico en exportaciones tradicionales

México tradicionalmente exporta alrededor de un millón de cabezas de ganado en pie anualmente al mercado estadounidense, comercio sustentado en la reconocida calidad y sanidad de la ganadería nacional. Este mercado representa ingresos millonarios para miles de productores mexicanos que ahora ven paralizada su principal fuente de divisas.

La presencia del gusano barrenador no solo afecta las exportaciones ganaderas directas, sino que tiene repercusiones en toda la cadena productiva y económica, impactando exportaciones de derivados pecuarios y otras mercancías relacionadas. Los ganaderos advierten que las pérdidas económicas podrían extenderse por meses si no se toman medidas urgentes.

Los productores recordaron que la erradicación original de esta plaga, hace más de tres décadas, requirió una colaboración binacional a través de la Comisión México-Americana para la Erradicación de la Mosca del Gusano Barrenador del Ganado, institución que unió capitales, tecnologías y recursos científicos de ambos países.

Desmantelamiento de instituciones sanitarias

Un punto crítico señalado por los ganaderos es la inexplicable desaparición de las comisiones binacionales especializadas en control de plagas. 

Tanto la comisión para el gusano barrenador como la dedicada a la Mosca del Mediterráneo en agricultura fueron desmanteladas, dejando al sector primario vulnerable ante resurgimientos de estas amenazas sanitarias.

"Desconocemos las razones de la desaparición de la administración pública de esas dos instituciones", expresaron los productores, quienes enfatizan que estas entidades deberían ser permanentes dado que "las plagas y enfermedades surgen en cualquier momento". La falta de vigilancia institucional especializada habría facilitado la actual crisis.

Los ganaderos demandan el restablecimiento inmediato de mecanismos de cooperación binacional para el control sanitario, argumentando que la experiencia exitosa de erradicación previa demuestra la efectividad de estos esquemas colaborativos entre México y Estados Unidos.

Invasión del mercado interno

Mientras las exportaciones mexicanas están paralizadas, la entrada masiva de carne procesada brasileña amenaza con colapsar los precios internos y desplazar a los productores nacionales de su propio mercado. Los ganaderos denuncian que esta situación configura una competencia desleal, especialmente considerando los riesgos sanitarios asociados.

La importación de 70 mil toneladas en apenas meses representa un volumen que el mercado nacional no puede absorber sin afectar gravemente los precios al productor. 

Los ganaderos calculan que este volumen equivale a casi 320 mil cabezas de ganado que dejan de comercializarse de la producción nacional.

"En los últimos meses de este año, se tienen noticias de la importación de carne procesada con alto riesgo sanitario para el sector pecuario mexicano", alertaron los productores de varios estados, quienes exigen una revisión inmediata de los protocolos de importación y medidas de protección para la ganadería nacional.

Demandas del sector ganadero

Los productores pecuarios presentan demandas concretas al gobierno federal: suspensión inmediata de importaciones hasta garantizar controles sanitarios estrictos, programa emergente de erradicación del gusano barrenador con apoyo técnico y financiero, restablecimiento de las comisiones binacionales de sanidad agropecuaria, y consulta obligatoria con organizaciones ganaderas antes de autorizar importaciones.

El sector advierte que sin acciones inmediatas, la ganadería nacional enfrentará una crisis sin precedentes que podría llevar a la quiebra a miles de productores, afectar la seguridad alimentaria del país y generar desempleo masivo en las zonas rurales más vulnerables de México.