Semana Santa llega a San Juan del Río con seis balnearios termales bajo lupa de Protección Civil

Autoridades municipales exigen certificación actualizada a los seis recintos acuáticos y advierten sobre los riesgos de nadar en presas y bordos del municipio.

 Familia disfrutando en alberca de aguas termales en balneario de San Juan del Río, Querétaro, durante temporada vacacional de Semana Santa 2026

La región San Juan del Río–Tequisquiapan concentra más de una docena de balnearios y parques acuáticos, la mayor oferta de este tipo en todo Querétaro.

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San Juan del Río, 20 de marzo de 2026. — Antes de que la primera familia extienda su toalla en cualquiera de los seis balnearios de San Juan del Río, un inspector de Protección Civil ya habrá revisado si los salvavidas están certificados, si hay paramédico de guardia y si la ambulancia estacionada en el acceso tiene equipo operativo.

Esa es la condición para abrir en Semana Santa 2026: quien no acredite los requisitos, no recibe visitantes. El titular de la Coordinación Municipal de Protección Civil, Raziel Alejandro Luna Zúñiga, aseguró que los procesos de verificación están en marcha y que todos los establecimientos deberán renovar sus autorizaciones antes del inicio del periodo vacacional, independientemente de que hayan operado sin incidentes el año anterior.


San Juan del Río no es un municipio turístico por accidente. Sus manantiales termales, que afloran de manera natural en la zona de San Pedro Ahuacatlán y sus alrededores, le dieron hace décadas una identidad acuática que ningún otro municipio del estado ha podido replicar.

La concentración de balnearios en este territorio es la más alta de Querétaro: La Bombita, San Pedro Ahuacatlán, Santa Mónica, Los Jiménez, Hotel Venecia y La Estancia conforman la oferta registrada, aunque el número efectivo de establecimientos que abren en cada temporada varía según el cumplimiento de requisitos.

Medidas de seguridad que debes respetar. Infografía: Medidas de seguridad en balnearios de San Juan del Río y la Región durante Semana Santa. Infografía: rotativo.com.mx

En años recientes, entre tres y seis de ellos han llegado a operar simultáneamente durante Semana Santa, con una afluencia estimada que en temporada alta supera los 12 mil visitantes en el periodo vacacional completo.

Seis recintos, un filtro obligatorio antes del primer chapuzón

El proceso que arrancan las autoridades cada año a mediados de marzo no es un trámite de escritorio. Implica visitas físicas a cada establecimiento, revisión de la documentación de los salvavidas —quienes deben contar con certificación vigente— y verificación de que el personal de primeros auxilios conoce los protocolos de respuesta a ahogamientos.

A eso se agrega la exigencia de que durante los días de mayor afluencia, entre Jueves y Domingo de Ramos, cada balneario cuente con al menos una ambulancia en sus instalaciones en horario continuo. La venta de bebidas alcohólicas al interior está prohibida durante todo el periodo vacacional, una medida que las autoridades mantienen desde hace varios años tras detectar que el consumo de alcohol es un factor recurrente en los incidentes dentro de las albercas.

Los balnearios sanjuanenses tienen características distintas entre sí. La Bombita, ubicada en el camino a Rancho Alegre en la zona de San Pedro Ahuacatlán, opera desde las siete de la mañana y es uno de los que mayor tradición familiar tiene en el municipio.

Familia disfrutando en alberca de aguas termales en balneario de San Juan del R\u00edo, Quer\u00e9taro, durante temporada vacacional de Semana Santa 2026 Los balnearios de San Juan del Río aprovechan los manantiales termales naturales de la zona de San Pedro Ahuacatlán, uno de los atractivos acuáticos más reconocidos del estado. (depositphotos)

San Pedro Ahuacatlán ofrece múltiples albercas con diferentes profundidades, lo que lo convierte en punto obligado para familias con niños pequeños y para quienes practican nado recreativo.

Santa Mónica, sobre la avenida 20 de Noviembre en el centro, tiene la ventaja de la ubicación urbana. Los Jiménez, en el camino a Santa Cruz Escandón, funciona principalmente los fines de semana y días festivos.

Venecia y La Estancia completan el mapa de una oferta que, en conjunto, recibe visitantes no solo de San Juan del Río sino de la Ciudad de México, el Estado de México y municipios del corredor industrial queretano.

¿Qué revisa Protección Civil antes de autorizar la apertura?

La certificación exigida a los balnearios abarca al menos cinco rubros: personal de rescate acuático con constancia expedida por institución reconocida, equipo de primeros auxilios completo y en buen estado, señalética de profundidades visible desde los bordes de cada alberca, sistema de comunicación interna para emergencias y un protocolo escrito de evacuación.

La ausencia de cualquiera de estos elementos puede derivar en la negativa de apertura o en una prórroga condicionada. En temporadas anteriores, algunos establecimientos han logrado abrir con días de retraso respecto al inicio formal del periodo vacacional, precisamente porque completaron sus trámites en los últimos días previos.

El riesgo que no tiene salvavidas: 38 cuerpos de agua en el municipio

El mayor desafío de las autoridades no está en los balnearios regulados, sino afuera de ellos. San Juan del Río tiene registrados 38 cuerpos de agua entre presas, bordos, jagüeyes y arroyos distribuidos en su territorio municipal.

Ninguno cuenta con salvavidas, ninguno tiene señalética de seguridad permanente y la mayoría carece de acceso controlado. Cada temporada vacacional, familias que buscan una opción gratuita o simplemente más cercana a sus comunidades terminan improvisando días de campo en las orillas de esas presas. El resultado, en varios años recientes, ha sido la muerte por ahogamiento de personas que subestimaron la profundidad o las corrientes internas.

La estrategia municipal para este año contempla recorridos preventivos en los principales bordos y presas, con colocación de señalamientos que advierten sobre el riesgo de ingresar al agua.

Delegados y subdelegados comunitarios tienen instrucciones de reforzar el mensaje en sus localidades. Sin embargo, la vigilancia efectiva de 38 puntos dispersos en un municipio de casi 300 mil habitantes representa una tarea que rebasa la capacidad operativa de cualquier cuerpo de emergencias local, lo que hace que la prevención ciudadana sea, en la práctica, el principal instrumento de seguridad en esos espacios.

La región más acuática del estado: Tequisquiapan suma su propia oferta

A menos de media hora de San Juan del Río, Tequisquiapan ofrece otra concentración importante de balnearios, varios de ellos con infraestructura mayor. El corredor de la carretera Tequisquiapan–Ezequiel Montes concentra en sus primeros 12 kilómetros al menos cuatro establecimientos de acceso público: El Oasis —con albercas termales a temperatura constante, tobogán de 70 metros y zona de campamento—, La Vega, Las Delicias y Real del Ciervo, que también abre para hospedaje.

En Ezequiel Montes opera un parque acuático con alberca de olas, área olímpica y atracciones para distintas edades. Todos ellos son verificados por la Dirección de Protección Civil de Tequisquiapan antes de cada temporada alta, en un proceso similar al que aplica San Juan del Río.

La oferta regional se completa con Quijada Splash, en Peñamiller, y algunos balnearios menores en Pedro Escobedo y en la zona de Santa Rosa Jáuregui, en el municipio capital, que opera en temporada alta de martes a domingo.

En conjunto, la franja San Juan del Río–Tequisquiapan–Ezequiel Montes concentra la mayor densidad de instalaciones acuáticas del estado, un activo turístico que cada Semana Santa moviliza decenas de miles de visitantes provenientes principalmente del centro del país.

¿Cuánto cuesta entrar y qué se puede esperar?

Los precios de acceso en San Juan del Río rondan entre 80 y 150 pesos por persona según el establecimiento, con tarifas diferenciadas para menores y adultos mayores.

En los balnearios de Tequisquiapan el rango es similar, aunque algunos parques con mayor infraestructura cobran entre 120 y 150 pesos en adulto.

El campamento, donde se ofrece, tiene costo adicional. La mayoría de los establecimientos permite llevar alimentos y cuenta con áreas de asadores o palapas para grupos; la renta de estos espacios es uno de los ingresos complementarios más importantes para los operadores durante la temporada.

Lo que las autoridades piden a los visitantes

Más allá de los operativos institucionales, Protección Civil municipal y estatal, tienen un mensaje claro para quien planee salir en estos días: no ingresar a presas, ríos ni bordos bajo ninguna circunstancia, supervisar a niños y adolescentes en todo momento dentro del agua, y evitar el consumo de alcohol antes o durante la actividad acuática.

En carretera, las recomendaciones apuntan a revisar el vehículo antes de salir, respetar límites de velocidad y no conducir con cansancio. Para quienes dejen sus hogares solos durante varios días, la sugerencia es desconectar aparatos eléctricos, asegurar puertas y ventanas y apagar veladoras. Ante cualquier emergencia, el número único de atención es el 911.