Apoyo psicosocial a personas privadas de la libertad en Querétaro

Lucía Hernández, destacó que estas actividades forman parte del convenio firmado con la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario del estado.

Realizan labores de apoyo psicosocial a mujeres que se encuentran privadas de la libertad.
Realizan labores de apoyo psicosocial a mujeres que se encuentran privadas de la libertad.

Querétaro, 22 diciembre de 2022.- (depositphoto) La directora del Instituto de la Familia del Municipio de Querétaro, Lucía Hernández Pinto, aseguró que realizan labores de apoyo psicosocial a mujeres que se encuentran privadas de la libertad.

La funcionaria destacó que estas actividades forman parte del convenio firmado con la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario del estado, a fin de abonar a sobrellevar la permanencia y su reintegración a la sociedad.


“Iniciamos este trabajo con la firme convicción de qué hay sectores poblacionales de pronto no vistos en positivo; porque sí los vemos en otro sentido. Los familiares de las personas privadas de la libertad, una de las cuestiones que más les aquejan es precisamente la estigmatización”, advirtió.

Por ello, señaló que en primera instancia, se elaboraron manuales denominados “Círculos de Apoyo”, en los cuales se establecen las acciones para las mujeres en situación de prisión; aunado a la intervención con las familias.

“De 200 que se encuentran hoy internas, armamos un grupo que inició con 45 mujeres. Fueron 13 sesiones; los temas iniciales fueron la integración del grupo, la persona y su dignidad, autoconocimiento, autoconcepto, autoevaluación, la culpa, la autorrealización y auto aceptación, auto respeto, autoestima, perdón y libertad”, detalló.

Asimismo, con cerca de seis familias se trabajaron temas como “el duelo” de la detención de sus seres queridos; así como los mecanismos de acogimiento cuando concluya su sentencia. 

Particularmente, se intervino con seis madres de hombres privados de su libertad, a quienes se les promovieron reflexiones sobre la maternidad y la responsabilidad.

“La intención es poder llegar con las personas que el centro penitenciario nos haga favor de decir que les falta un periodo de seis meses y un año para salir, para estar ya como externadas, a fin de que podamos trabajar con sus familias, para que puedan sí ser núcleos que las puedan recibir”, subrayó.

Dicho procedimiento se basa en la escucha terapéutica para evitar juzgar a las familias; tomados de los Centro de Readaptación Social de San José el Alto, con personas procesadas, sentenciadas y de delitos mayores.