San Juan del Río, 5 de diciembre de 2025. — Los centros de transferencia autorizados al concesionario del relleno sanitario reducirán hasta en tres horas el tiempo que cada camión recolector invierte por ruta, lo que permitirá ampliar la cobertura sin aumentar flotilla vehicular y beneficiará directamente a las familias que esperan el servicio, explicó el alcalde Roberto Cabrera Valencia tras la aprobación del Cabildo.
El edil detalló que actualmente los camiones que atienden colonias como Valles Dorados, Haciendas y Fundadores tardan entre hora y media y dos horas en llegar al relleno sanitario ubicado en la periferia, descargar y regresar a continuar la recolección.
"Estamos hablando de que con todo y la ruta hacen casi cinco horas en completar dos viajes. Eso es ineficiente para las familias que esperan el servicio", precisó.
Con los centros de transferencia proyectados en zona oriente y carretera a Tequisquiapan, los mismos camiones descargarán en puntos estratégicos cercanos a las rutas y regresarán de inmediato a continuar la recolección.
"El camión va a recoger, por ejemplo, lo de Valle Dorado, y en vez de irse hasta el relleno sanitario se va a un centro en zona oriente, descarga rápido y sigue trabajando", explicó Ernesto Mora Rico, secretario de Servicios Públicos Municipales.
Logística especializada reduce costos operativos
Cabrera Valencia detalló que el sistema implica que los 54 camiones municipales actuales transporten residuos solo hasta los centros de transferencia, donde el concesionario asume la responsabilidad del traslado final mediante góndolas especializadas.
Cada camión municipal transporta 7.5 toneladas, mientras que las góndolas tienen capacidad de 25 a 40 toneladas, equivalentes a cinco camiones recolectores.
"Un camión recolector recoge 7.5 toneladas, entonces cinco camiones llenan la góndola y el concesionario con sus góndolas, sus choferes y su combustible lo lleva al relleno sanitario. Nosotros regresamos a recoger", precisó Mora Rico durante la sesión de Cabildo.
El alcalde enfatizó que el modelo genera ahorros directos en combustible municipal, reduce depreciación de vehículos recolectores y disminuye riesgos para operadores al evitar traslados prolongados en carretera.
"Menos depreciación de los vehículos recolectores, mayor seguridad para los choferes, ahorro en combustible y también ahorro en tiempo extra porque ya no tendríamos que extender jornadas cuando hay accidentes en carretera", detalló.
Crecimiento urbano demanda mayor eficiencia
El edil justificó la necesidad de los centros al proyectar que San Juan del Río duplicará su demanda de servicios públicos en la próxima década. El municipio pasó de 34 a 54 rutas de recolección en los últimos años y estima requerir más de 100 rutas cuando la ciudad alcance medio millón de habitantes.
"Zonas como La Loma de La Bahía, La Estancia, ampliación de Santa Bárbara y desarrollos como Ciudad Maderas con 200 hectáreas están creciendo muchísimo. Vamos a requerir en 10 años el doble de rutas, el doble de recolectores y el doble de personal", advirtió Cabrera Valencia.
El alcalde señaló que los centros de transferencia no son sitios de confinamiento sino puntos logísticos donde los residuos se trasladan directamente a góndolas sin permanecer almacenados.
"No va a haber basura en el piso ni semanas de almacenamiento. Los camiones llegan, cargan directo en la góndola y se van", aclaró.
Economía circular como eje estratégico
Mora Rico explicó que los centros permitirán al municipio acceder a recursos federales y estatales etiquetados para economía circular. "A nivel global, el tema es la economía circular. Hay recursos federales y estatales como el camión recolector que gestionó el alcalde con CEDESU el año pasado, que están exclusivamente para estos proyectos", detalló.
El concesionario deberá tramitar permisos ante Semarnat, Profepa y Secretaría de Desarrollo Sustentable estatal antes de iniciar operaciones. Los centros requieren cumplir normas oficiales federales para operar bajo esquemas de transferencia sin confinamiento temporal de residuos.
El Cabildo aprobó la extensión de concesión hasta 2058 con 10 votos a favor, dos en contra y una abstención. La regidora Vania Camacho cuestionó la falta de estudios técnicos y ubicación específica de los centros, aunque el alcalde defendió que el concesionario opera sin incidentes desde 2003 con licenciamientos federal, estatal y municipal vigentes.



















