Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma

Templos e iglesias abrieron sus puertas desde temprano para este acto simbólico de reflexión y penitencia.

Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.
Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.

San Juan del Río, 5 marzo 2025.- Cientos de fieles católicos en San Juan del Río se congregaron este miércoles de ceniza para recibir la imposición de ceniza, marcando el inicio de la Cuaresma

Desde las primeras horas, templos e iglesias de la localidad abrieron sus puertas para este acto simbólico, que se extenderá hasta las 10 de la noche.


Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.

La ceniza, elaborada con las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año pasado, fue impuesta en la frente de los fieles en forma de cruz, recordando la importancia de la humildad, el ayuno y la abstinencia durante este periodo de preparación espiritual.

Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.

La Cuaresma, que dura 40 días, conmemora el tiempo que Jesús pasó en el desierto antes de su muerte y resurrección. 

Este periodo invita a los creyentes a reflexionar, hacer penitencia y prepararse para la Semana Santa.

Aunque el miércoles de ceniza no incluye misas formales, la asistencia de fieles fue significativa, con personas acudiendo a diferentes horas para recibir la ceniza. 

Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.Cientos de Fieles Reciben la Ceniza en San Juan del Río para iniciar la Cuaresma.

La Diócesis de Querétaro aclaró que no recibir la ceniza no se considera un pecado, pero enfatizó la importancia de cumplir con el ayuno y la abstinencia obligatorios durante este día.

Este acto religioso refuerza la fe y la unión de la comunidad católica, marcando el inicio de un periodo de reflexión y renovación espiritual.