Con veladoras, flores y promesas por cumplir, devotos de Querétaro y otras entidades mantienen viva una tradición religiosa que reúne a familias, caminantes y transportistas.
Es una alternativa fuera de los circuitos turísticos más concurridos del estado para conocer espacios de devoción y expresiones locales de espiritualidad.
Grupos de decenas de municipios queretanos llegaron al punto de descanso en el Estado de México tras días de marcha; los que cumplen 25 y 50 años de peregrinar recibirán reconocimiento especial.
Organizados por la Diócesis de Querétaro, los contingentes bajan por la carretera San Juan del Río–Xilitla y convergen en el municipio desde Tequisquiapan y Pedro Escobedo. Al Tepeyac llegarán el próximo domingo alrededor de 80 mil feligreses.
El canónigo Daniel Víctor Villalobos Ortiz sustituye a Efraín Hernández Díaz y encabezará la preparación institucional para el aniversario guadalupano.
El acompañamiento cubrirá dos semanas a las columnas de hombres, mujeres y ciclistas, con vigilancia sanitaria y operativos carreteros de la Guardia Nacional.