La fe mueve a miles hacia San Judas Tadeo en La Noria, El Marqués

Con veladoras, flores y promesas por cumplir, devotos de Querétaro y otras entidades mantienen viva una tradición religiosa que reúne a familias, caminantes y transportistas.

Imagen de San Judas Tadeo con medalla de Cristo al pecho, adornada con globos verdes, amarillos y blancos en la caja de una camioneta, durante la festividad en La Noria, El Marqués.

Además de quienes caminan, hay devotos que llegan a La Noria en vehículos particulares o en transporte colectivo, acompañados de familiares y amigos, para la festividad de San Judas Tadeo.

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El Marqués, 28 de octubre de 2026.- Hay caminos que se recorren por necesidad, otros por obligación y algunos por una fe que no conoce distancias. Cada 28 de octubre, el camino hacia la comunidad de La Noria se convierte en una ruta de esperanza para miles de personas que buscan llegar hasta los pies de San Judas Tadeo, el santo al que encomiendan sus preocupaciones, agradecen los favores recibidos y confían sus peticiones más profundas.

Desde las primeras horas de la mañana, la capilla dedicada al llamado santo de las causas difíciles congrega a devotos que llegan con veladoras, flores, imágenes religiosas y promesas que forman parte de una tradición transmitida de generación en generación.


Para muchos, la visita representa mucho más que una celebración religiosa. Es la oportunidad de agradecer por la salud recuperada, por el trabajo que permite sostener a una familia, por la protección de un ser querido o por haber encontrado fortaleza en medio de una situación adversa.

Otros llegan con una petición todavía pendiente, convencidos de que la oración les ofrece consuelo y esperanza cuando las circunstancias parecen superar sus fuerzas.

Una mujer y una ni\u00f1a con t\u00fanica blanca y capa verde caminan tomadas de la mano durante la peregrinaci\u00f3n a San Judas Tadeo en La Noria, El Marqu\u00e9s. Para numerosos peregrinos, llegar ante San Judas Tadeo en La Noria implica recorrer largas distancias a pie, como parte de una manda, por agradecimiento o para mantener una costumbre familiar.

En La Noria, la devoción a San Judas Tadeo reúne esas historias personales que pocas veces aparecen en las estadísticas, pero que explican por qué miles de personas regresan año tras año a la misma capilla.

Una promesa que se cumple paso a paso

La celebración comienza mucho antes de llegar al altar.

Para numerosos peregrinos, el encuentro con San Judas Tadeo implica recorrer largas distancias a pie, soportar el cansancio y avanzar durante horas por caminos y carreteras hasta alcanzar su destino.

Algunos realizan el trayecto como parte de una manda; otros lo hacen por agradecimiento o para mantener una costumbre familiar. También hay quienes prefieren llegar en vehículos particulares o transporte colectivo, acompañados de familiares y amigos.

La peregrinación adquiere así un significado que va más allá del desplazamiento físico. Cada kilómetro recorrido forma parte de una expresión de fe en la que el esfuerzo personal se convierte en una manera de agradecer, pedir o renovar una promesa.

El destino es el mismo: la capilla de La Noria, donde la imagen de San Judas Tadeo ocupa el centro de una celebración que congrega a creyentes de distintos municipios queretanos y de entidades vecinas.

Frente al altar, las veladoras encendidas, las flores y las imágenes del santo acompañan las oraciones de quienes acuden a expresar su devoción.

Es un encuentro íntimo dentro de una celebración multitudinaria. Aunque miles de personas comparten el mismo espacio religioso, cada una llega con una historia, una preocupación o un motivo particular para dar gracias.

Fieles, algunos con im\u00e1genes de San Judas Tadeo en brazos, se concentran detr\u00e1s de vallas met\u00e1licas frente a una gasolinera durante la festividad en La Noria, El Marqu\u00e9s. Hasta el 25 de octubre, la capilla de San Judas Tadeo en La Noria había recibido aproximadamente 31 mil 500 asistentes, antes de las jornadas de mayor afluencia, según el Municipio de El Marqués.

San Judas Tadeo, refugio espiritual en los momentos difíciles

La devoción a San Judas Tadeo está profundamente arraigada entre quienes lo reconocen como intercesor en situaciones difíciles y desesperadas.

En la tradición católica, San Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles de Jesucristo y su festividad se celebra cada 28 de octubre.

Su imagen, habitualmente representada con una medalla de Cristo sobre el pecho y una llama sobre la cabeza, se ha convertido en un símbolo de esperanza para creyentes que atraviesan enfermedades, problemas económicos, dificultades familiares o periodos de incertidumbre.

La fuerza de esta devoción también se encuentra en su carácter popular. No distingue edades ni condiciones sociales: reúne a trabajadores, comerciantes, transportistas, familias enteras y personas que encuentran en la oración una forma de enfrentar las adversidades.

Para los creyentes, acudir a su capilla no significa únicamente pedir un favor. También representa reconocer lo recibido, renovar compromisos personales y mantener una relación espiritual que, en muchos casos, comenzó durante la infancia.

Por eso, la celebración en La Noria no se limita a una fecha del calendario religioso. Es una manifestación de identidad comunitaria y una tradición que permanece viva gracias a quienes continúan transmitiéndola a las nuevas generaciones.

Los transportistas también encomiendan su camino

La ubicación de La Noria, próxima a la autopista México-Querétaro, le da un significado especial a la devoción de quienes trabajan detrás del volante.

Entre los visitantes se encuentran transportistas que recorren largas distancias y que acuden a San Judas Tadeo para pedir protección durante sus viajes, seguridad en las carreteras y la posibilidad de regresar con bien a sus hogares.

Para quienes pasan buena parte de su vida lejos de la familia, el camino representa tanto el sustento económico como una exposición cotidiana a riesgos e imprevistos.

En ese contexto, la devoción religiosa se convierte en una expresión de confianza y esperanza que acompaña su actividad laboral.

La presencia de conductores y peregrinos refleja también el vínculo que existe entre esta celebración y una de las principales vías de comunicación del país.

Durante los días de mayor afluencia, los contingentes de caminantes avanzan por zonas cercanas a la autopista, por lo que las autoridades municipales han reforzado las medidas de prevención para protegerlos.

Más de 31 mil fieles habían acudido antes del día principal

La magnitud de la celebración quedó reflejada en las cifras oficiales difundidas por el Municipio de El Marqués.

Hasta el 25 de octubre, la capilla de San Judas Tadeo había recibido aproximadamente 31 mil 500 asistentes, una cantidad acumulada antes de las jornadas consideradas de mayor afluencia.

Las autoridades municipales anticiparon que el movimiento de peregrinos se intensificaría durante el 27 y 28 de octubre, fechas cercanas y correspondientes a la celebración principal.

La cifra inicial también refleja que numerosos devotos adelantan su visita para aprovechar el fin de semana, especialmente quienes deben cumplir compromisos laborales o escolares.

El dato de 31 mil 500 asistentes corresponde exclusivamente al corte del 25 de octubre y no representa el total definitivo de participantes en la festividad.

La concentración de personas confirma la importancia que esta celebración ha adquirido en La Noria y su capacidad para convocar a creyentes procedentes de diferentes puntos de la región.

Más de 170 elementos protegen a los peregrinos

Detrás de la celebración religiosa también se desarrolla un operativo de seguridad y atención ciudadana destinado a facilitar el ingreso de los visitantes y prevenir incidentes.

Desde el 18 de octubre, el Gobierno Municipal de El Marqués mantiene un dispositivo interinstitucional con más de 170 elementos de diferentes corporaciones, cuya operación está prevista hasta este 28 de octubre.

La Secretaría de Seguridad Pública Municipal participa con un despliegue diario de 110 elementos policiales y de seguridad auxiliar, apoyados por 36 unidades.

Por su parte, la Coordinación Municipal de Protección Civil dispone de 60 elementos y 24 unidades para atender emergencias, supervisar las condiciones de seguridad y auxiliar a quienes presentan agotamiento u otros problemas de salud durante las caminatas.

El personal de Protección Civil también realiza inspecciones en los puestos semifijos de alimentos instalados con motivo de la festividad, mientras que la Secretaría de Movilidad acompaña y abandera los contingentes de peregrinos.

Estas acciones buscan reducir los riesgos en los cruces carreteros y mantener el orden vial en los accesos a la comunidad.

Las autoridades recordaron que, desde 2018, las festividades religiosas de La Noria han registrado saldo blanco, antecedente que buscan preservar durante la celebración de este año.

Precaución para quienes circulan por la México-Querétaro

La llegada de peregrinos también modifica temporalmente la dinámica de tránsito en los alrededores de La Noria.

La Coordinación Municipal de Protección Civil solicitó a los automovilistas extremar precauciones ante la presencia de personas que caminan por las inmediaciones de la autopista México-Querétaro para cumplir sus promesas religiosas.

Entre las recomendaciones se encuentran reducir la velocidad cuando las condiciones lo requieran, respetar el paso de los contingentes, mantener distancia del acotamiento y evitar maniobras que puedan poner en peligro a los caminantes.

También se advirtió sobre posibles demoras en el entronque hacia La Noria y en las zonas industriales cercanas, debido al incremento de visitantes y vehículos.

El llamado de las autoridades es a mantener una convivencia respetuosa entre conductores y peregrinos, entendiendo que durante estos días la carretera también forma parte del recorrido de miles de creyentes.

La fe que vuelve cada 28 de octubre

Más allá de las cifras, los dispositivos de seguridad y el movimiento vehicular, la celebración de San Judas Tadeo conserva su esencia en las razones personales que llevan a los fieles hasta La Noria.

Hay quienes acuden para agradecer una petición que consideran escuchada y quienes llegan buscando fortaleza para enfrentar una enfermedad, una dificultad económica o una preocupación familiar.

También están las familias que mantienen la tradición como parte de su historia y las nuevas generaciones que comienzan a participar en una manifestación religiosa que forma parte de la identidad de la comunidad.

Las flores, las veladoras y las oraciones son expresiones visibles de una devoción cuyo significado más profundo pertenece a cada creyente.

En La Noria, el 28 de octubre no es solamente una fecha dedicada a San Judas Tadeo. Es el día en que miles de personas convierten sus preocupaciones en plegarias, sus agradecimientos en ofrendas y sus promesas en un camino que están dispuestas a recorrer.

Porque para quienes llegan hasta su altar, la distancia se mide en kilómetros, pero la fe se expresa en cada paso.