Estado de México, 24 de julio de 2026.- El campo de Huehuetoca recibió este viernes a miles de peregrinos de la Diócesis de Querétaro que avanzan en la 136ª peregrinación a pie al Tepeyac, tradición religiosa que este año alcanza una edición especialmente significativa: por primera vez en esta jornada, quienes cumplen 25 y 50 años de peregrinar recibirán su medalla de reconocimiento en una ceremonia especial durante la misa eucarística de bienvenida.

Los grupos llegaron en columnas numeradas, desde comunidades como Jesús María, Pie de Gallo, Tlacote el Bajo, San José del Alto, Menchaca, Peñuelas, Camargo, La Palma, Sauce el Alto, Coyotillos, Palo Alto, San Clemente y decenas más, muchas de ellas pertenecientes a los decanatos de la diócesis queretana.
El carro del Santísimo —adornado con flores y coronado por un dosel rojo— encabezó la recepción de los contingentes.

A su llegada, los peregrinos, la mayoría hombres y varones jóvenes, mostraban el cansancio de jornadas largas y una subida exigente —la salida de Tepeji del Río fue señalada desde el escenario como particularmente difícil— pero el ánimo se mantuvo alto.
Muchos levantaron sus sombreros de palma al ingresar al campo; otros llegaron entre los aplausos de quienes ya estaban instalados.

Durante la espera antes de la eucaristía, el campo fue organizándose por grupos con marcas de cal en el suelo. Los sacerdotes atendieron confesiones bajo sombrillas en la parte trasera del espacio; en el costado izquierdo, seminaristas y voluntarios anotaban las intenciones de misa.
La transmisión del evento fue realizada en vivo por la propia organización como parte de su estrategia de evangelización digital.

La 136ª peregrinación al Tepeyac partió de Neblinas de Guadalupe, en la Sierra de Querétaro, a inicios de julio. La llegada a la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, está prevista para el próximo domingo.




