Ciudad de México, 24 de julio de 2026.—La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que Estados Unidos haya impuesto a México un arancel nuevo sobre el que ya existía. En conferencia matutina desde Cuernavaca, Morelos, precisó que el gravamen denominado 301, anunciado por la administración de Donald Trump en el marco de la política contra el trabajo forzado, es la sustitución del aplicado en febrero de este año, no una carga adicional.
"En este momento no tenemos un nuevo arancel del que ya teníamos previamente y estamos trabajando con Estados Unidos para poder llegar a un acuerdo de largo plazo en esta nueva visión que tiene el gobierno de Estados Unidos", declaró.
La mandataria informó que el día anterior sostuvo una reunión con Jamieson Greer, representante de comercio de la administración Trump, a la que calificó como "muy buena". Reconoció que la negociación es compleja por la orientación proteccionista de Washington, cuyo enfoque prioriza la protección de su economía mediante aranceles a terceros países. Señaló que la decisión de subir gravámenes es unilateral de Estados Unidos y alcanza a múltiples naciones, no únicamente a México.
La presidenta subrayó que el objetivo mexicano en las negociaciones es lograr que los aranceles no aumenten sino que se reduzcan, y que los empresarios radicados en México cuenten con certeza jurídica en materia comercial. Indicó que lo que busca Washington son mayores reglas de origen como parte de la revisión del T-MEC.
Querétaro concentra industria automotriz, aeroespacial y de manufactura avanzada cuyos encadenamientos con el mercado estadounidense hacen de las negociaciones T-MEC uno de los factores de mayor incidencia en el empleo estatal.




