Puebla, 3 Oct. (Notimex).- Para evitar riesgo de contagio por cólera, las autoridades de Salud en Puebla reforzaron las medidas preventivas, informó Arturo Mompín Ramírez, subdirector de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del estado.
Indicó que, a partir de que se dieron a conocer 44 casos de cólera en el vecino estado de Hidalgo, las autoridades de Puebla redoblaron las medidas de seguridad en materia de salud, por la cercanía de la población hidalguense.
En entrevista, comentó que todos los municipios son vulnerables a desarrollar la enfermedad, principalmente por la cercanía con Hidalgo y dada la actividad económica, pero especial atención se presta en las jurisdicciones de Huauchinango y Chignahuapan.
"El riesgo (de contagio en Puebla) es alto porque es una enfermedad que se dispersa, se difumina muy rápido, por lo cual tenemos que insistir mucho en la población para que ellos tomen las medidas necesarias para prevenir el contagio, sobre todo por el consumo de alimentos y bebidas", acotó.
Arturo Mompín explicó que, de acuerdo con las instrucciones federales, se realiza un monitoreo de las enfermedades diarreicas agudas que se registran en la entidad, un muestreo del dos por ciento de los pacientes sospechosos, además de reforzar las medidas de prevención.
El funcionario estatal recordó que el último caso de cólera que se registró en la entidad fue en el 2001 en la jurisdicción Sanitaria de Izúcar de Matamoros.
Finalmente, exhortó a la población a redoblar las medidas de prevención ya conocidas como lavarse las manos antes de comer, antes de preparar los alimentos, antes y después de ir al baño, evitar consumir alimentos de dudosa procedencia, crudos o mal cocidos, especialmente los que vienen del mar.
Indicó que, a partir de que se dieron a conocer 44 casos de cólera en el vecino estado de Hidalgo, las autoridades de Puebla redoblaron las medidas de seguridad en materia de salud, por la cercanía de la población hidalguense.
En entrevista, comentó que todos los municipios son vulnerables a desarrollar la enfermedad, principalmente por la cercanía con Hidalgo y dada la actividad económica, pero especial atención se presta en las jurisdicciones de Huauchinango y Chignahuapan.
"El riesgo (de contagio en Puebla) es alto porque es una enfermedad que se dispersa, se difumina muy rápido, por lo cual tenemos que insistir mucho en la población para que ellos tomen las medidas necesarias para prevenir el contagio, sobre todo por el consumo de alimentos y bebidas", acotó.
Arturo Mompín explicó que, de acuerdo con las instrucciones federales, se realiza un monitoreo de las enfermedades diarreicas agudas que se registran en la entidad, un muestreo del dos por ciento de los pacientes sospechosos, además de reforzar las medidas de prevención.
El funcionario estatal recordó que el último caso de cólera que se registró en la entidad fue en el 2001 en la jurisdicción Sanitaria de Izúcar de Matamoros.
Finalmente, exhortó a la población a redoblar las medidas de prevención ya conocidas como lavarse las manos antes de comer, antes de preparar los alimentos, antes y después de ir al baño, evitar consumir alimentos de dudosa procedencia, crudos o mal cocidos, especialmente los que vienen del mar.

















