Mujeres de tribus indígenas en Coahuila enfrentan discriminación

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Saltillo, 1 Abr (Notimex).- Las mujeres indígenas de las tribus que existen en Coahuila, como las Kikapú y los Negros Mascogos, siguen siendo víctimas de discriminación debido a sus tradiciones, señaló la titular de la Secretaría de Mujeres en la entidad, Luz Elena Morales Núñez.

Señaló que las mujeres de las dos tribus sufren maltratos y discriminación de parte de los varones, “todavía lo ven como un asunto normal y siempre alegarán que se encuentran bien aunque reciban agresiones físicas, verbales o sicológicas de parte, no sólo de sus parejas, sino de gran parte de sus compañeros”.

Al recibir los resultados de una investigación que desarrolló el año pasado en torno a ambas etnias la Compañía “Fortaleza y Equidad para las Mujeres”, dijo que se detectó que la gran mayoría de la población femenina de los Kikapús y de los Negros Mascogos carecen de Educación Básica.

Manifestó que a iniciativa de la Secretaría a su cargo, se pidió a los representantes de la citada compañía consultora, la investigación en torno a las condiciones en que viven las mujeres de las dos tribus, asentadas en la comunidad de El Nacimiento, localizada a 30 kilómetros de la cabecera municipal de Múzquiz, en la Región Carbonífera.

De acuerdo con los representantes de la compañía, Raúl Antonio Meraz Ramírez y Martha Isela Fernández, dijo, tanto en la tribu Kikapú (que tienen la nacionalidad mexicana y estadounidense) y en los Negros Mascogos, predominan las costumbres y tradiciones que en muchos casos van en detrimento de sus mujeres.

Resaltó que en el caso de los Kikapús, “ellas y ellos cuentan con mejor posición económica e incluso contratan como trabajadoras domésticas a mujeres de la segunda tribu mencionada”.

La investigación reveló además que tampoco reciben atención médica por lo que se promoverá que en coordinación con las autoridades de Salud, se les ofrezcan consultas periódicas en sus mismas comunidades.

Enfatizó que para el gobierno del estado es de interés atender las necesidades y la problemática que enfrenta la población femenil de las dos tribus, además de analizar la posibilidad de retornar a las dos comunidades para ofrecer programas estatales que contribuyan a su superación individual o grupal.