San Juan del Río, 22 de julio de 2025.- Miles de peregrinos queretanos recibieron la bendición con reliquias de San Juan Diego durante la eucaristía oficiada por el padre Eduardo Chávez en el campo de San Juan del Río.
La celebración marcó una jornada emotiva en la tradicional peregrinación masculina al Tepeyac, donde los feligreses pernoctarán en Polotitlán antes de continuar hacia la Basílica de Guadalupe.
Durante su homilía, el sacerdote reflexionó sobre el mensaje guadalupano ante la violencia actual. "Asesinatos, tantos muertos, tanta sangre inocente, desaparecidos... lo que me interesa es el poder del dinero y eso nos está acabando", expresó el padre Eduardo, conectando el dolor de Juan Diego con el sufrimiento contemporáneo de México.

Mensaje de esperanza ante la desolación social
El religioso explicó que la Virgen de Guadalupe toma "las semillas que Dios plantó en tu corazón desde el momento de tu creación" para llevarlas a plenitud en Cristo. Enfatizó que no se trata de una adaptación externa, sino de un proceso interno donde María transforma el dolor en esperanza.
"En ese momento terrible que estaba viviendo Juan Diego, en ese momento de desolación, de dolor desde lo profundo del corazón, ella sabe que Cristo ha destruido la muerte para darte vida", predicó ante miles de peregrinos que escuchaban conmovidos el mensaje de fe.

Veneración de reliquias sagradas fortalece la fe
Al término de la eucaristía, el padre Eduardo presentó las reliquias para veneración: un fragmento del ayate de San Juan Diego donde quedó plasmada la imagen guadalupana y parte del hueso de San Junípero Serra. Los peregrinos se acercaron ordenadamente para recibir la bendición con estos objetos sagrados.
Las autoridades estatales y municipales garantizaron la seguridad del contingente. Protección Civil, la Secretaría de Salud y la Comisión Estatal de Aguas mantuvieron operativos de apoyo. El sacerdote agradeció públicamente este respaldo institucional durante la travesía de fe.

Recomendaciones para continuar peregrinación segura
Antes de partir hacia Polotitlán, el padre Eduardo enfatizó las medidas de seguridad. "Por ningún motivo utilicen la carretera, es la más transitada del país y muy peligrosa", advirtió a los peregrinos que continuarán su camino después de una hora santa programada antes de llegar al punto de pernocta.
El religioso concluyó exhortando a los fieles: "Somos peregrinos de la esperanza, somos instrumentos del amor misericordioso a través de la Virgen de Guadalupe. Querétaro da testimonio de esta verdad".

Su mensaje resonó entre los miles de hombres que, con profunda devoción, emprenden esta manifestación de fe hacia el santuario mariano más importante de América.


















Fuerzas federales y estatales establecieron un cerco en la carretera Palmillas-Portezuelo tras el hallazgo del cuerpo.
