El 1 de noviembre, México honra a los “angelitos” con amor y memoria

La velación de los infantes es una tradición mexicana que celebra la vida y el recuerdo de los niños difuntos.

Familias mexicanas encienden velas y ofrendas para honrar a los “angelitos” el 1 de noviembre.. Foto: Ilustrativa/ Gobierno de Michoacán.
Familias mexicanas encienden velas y ofrendas para honrar a los “angelitos” el 1 de noviembre.. Foto: Ilustrativa/ Gobierno de Michoacán.

San Juan del Río, 1 de noviembre de 2025.-  En cada rincón del país, desde las grandes ciudades hasta las comunidades rurales más apartadas, el 1 de noviembre tiene un significado especial: es el día dedicado a los niños que partieron antes de tiempo.

En México, esta fecha marca el inicio de las conmemoraciones del Día de Muertos con la tradicional velación de los infantes, una práctica que une fe, ternura y profundo respeto por la vida y la muerte.


Conocido como el Día de Todos los Santos, esta jornada antecede al 2 de noviembre y conserva un arraigo particular en regiones del centro y sur del país.

En hogares, panteones y altares familiares, las familias colocan ofrendas pequeñas adornadas con flores blancas, veladoras, juguetes, dulces y panecillos, símbolos de pureza y esperanza.

En varios municipios de Querétaro, Michoacán, Oaxaca y Puebla, las familias realizan la llamada “velación de los angelitos”, una ceremonia que combina el rezo, la música y el silencio reverente.

Se cree que en esta fecha, las almas de los niños regresan por unas horas al mundo de los vivos para disfrutar los alimentos y objetos que más les gustaban.

Más allá del simbolismo religioso, la velación de los infantes representa un acto de memoria y consuelo colectivo, una manera en que las comunidades mexicanas transforman el dolor en celebración, y la ausencia en presencia.

Cada altar, cada flor y cada vela encendida el 1 de noviembre recuerdan que, en México, la muerte no interrumpe el vínculo del amor familiar, sino que lo renueva cada año en forma de tradición, aroma de cempasúchil y luz de esperanza.