Austin, Texas — 28 de octubre de 2025. — Texas demandó a Johnson & Johnson y Kenvue por engañar a consumidoras embarazadas sobre los supuestos riesgos que el acetaminofén representa para el neurodesarrollo infantil.
El fiscal general Ken Paxton, alineado con el presidente Donald Trump, acusa a las farmacéuticas de silenciar durante décadas evidencia científica que vincularía el principio activo de Tylenol con autismo y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en niños expuestos prenatalmente.
La demanda surge tras declaraciones de Trump en septiembre desaconsejando el uso de paracetamol en gestantes, postura rechazada inmediatamente por la Organización Mundial de la Salud que calificó las pruebas disponibles como "inconsistentes" y sin relación causal comprobada.
Paxton sostiene que las compañías comercializaron engañosamente el analgésico más vendido en Estados Unidos pese a conocer su presunto impacto neurológico. Johnson & Johnson trasladó la responsabilidad a Kenvue, actual propietaria de Tylenol, que respondió que se defenderá contra acusaciones que "carecen de fundamento legal y respaldo científico".
La farmacéutica advirtió que prohibir el acetaminofén obligaría a embarazadas a elegir entre padecer fiebre peligrosa o consumir alternativas más riesgosas, señalando que el medicamento es considerado el analgésico más seguro durante la gestación según protocolos médicos establecidos.
La OMS desmintió en septiembre cualquier vínculo comprobado entre paracetamol y autismo. El portavoz Tarik Jasarevic aclaró que aunque algunos estudios observacionales sugieren asociación posible, "varios estudios no han establecido ninguna relación" y pidió prudencia antes de concluir causalidad.
La comunidad científica internacional coincide en que el autismo tiene origen multifactorial genético y ambiental, sin evidencia concluyente que responsabilice al acetaminofén en dosis terapéuticas recomendadas por profesionales.(depositphotos)



















