El Marqués: La narrativa incompleta de Rodrigo Monsalvo

El Marqués: La narrativa incompleta de Rodrigo Monsalvo.
El Marqués: La narrativa incompleta de Rodrigo Monsalvo.

El presidente municipal de El Marqués, Rodrigo Monsalvo Castelán, presentó su primer informe destacando cifras impresionantes: 800 millones de pesos en obra pública, reducción del 8% en incidencia delictiva, 56 nuevas patrullas y más de 200 elementos policiales incorporados. 

Sin embargo, su discurso sobre seguridad omitió mencionar un acontecimiento crítico que ocurrió precisamente durante la semana de su informe.


Los narcolaboratorios que no se mencionaron

Entre el 23 y 25 de septiembre —justo cuando Monsalvo presentaba su informe de gobierno— la SEDENA y la Guardia Nacional desmantelaron dos narcolaboratorios clandestinos en menos de 48 horas en la comunidad de Los Trigos, dentro del territorio de El Marqués.

Primer narcolaboratorio (23 de septiembre):

  • 3,580 litros y 420 kilogramos de sustancias químicas
  • 3 reactores de síntesis orgánica
  • 5 destiladores

Segundo narcolaboratorio (25 de septiembre):

  • 1,790 litros y 528 kilogramos de sustancias químicas
  • 3 reactores
  • 3 destiladores

Según la Secretaría de Seguridad Ciudadana estatal, la afectación económica al crimen organizado ascendió a 2,378 millones de pesos, lo que indica operaciones de producción de metanfetaminas a escala industrial.

El silencio estratégico

La omisión de Monsalvo resulta particularmente llamativa por varias razones:

  1. Timing: Los operativos ocurrieron literalmente mientras rendía su informe de gobierno ante el Cabildo y en el encuentro ciudadano con el gobernador Mauricio Kuri.
  2. Magnitud: No se trata de decomisos menores, sino de instalaciones sofisticadas con reactores y destiladores industriales, ubicadas en zona cerril cercana a Los Trigos, en los límites con Guanajuato.
  3. Recurrencia: El hallazgo de dos laboratorios en 48 horas en la misma zona sugiere una actividad del crimen organizado más extendida de lo que las autoridades municipales han reconocido públicamente.

La versión del gobernador Kuri vs. el silencio municipal

Mientras Monsalvo no mencionó el tema en su informe, el gobernador Mauricio Kuri sí abordó públicamente los hallazgos, aunque minimizando su impacto:

  • Afirmó que "Querétaro no es un foco de narcolaboratorios"
  • Destacó que los laboratorios fueron ubicados en "zonas cercanas a Guanajuato" y en "zonas limítrofes"
  • Enfatizó que Querétaro se mantiene "como uno de los cinco estados con mayor resiliencia frente al crimen organizado"
  • Señaló que se trata de un "tema federal" pero que el estado apoyará en la vigilancia

Esta narrativa estatal contrasta con el silencio absoluto del gobierno municipal de El Marqués, cuyo titular optó por presentar solo las cifras positivas de seguridad (reducción del 8% en incidencia delictiva, nuevas patrullas) sin contextualizar que, en ese mismo momento, autoridades federales estaban desmantelando infraestructura del narcotráfico en su territorio.

Preguntas sin respuesta

La omisión de Monsalvo deja varias interrogantes críticas sobre la mesa:

  1. ¿Tenía conocimiento previo el gobierno municipal de la presencia de estos laboratorios? Si la respuesta es afirmativa, ¿por qué no actuó antes? Si es negativa, ¿qué dice esto sobre la capacidad de inteligencia municipal?
  2. ¿Por qué fueron autoridades federales, y no municipales, quienes detectaron las instalaciones? Los 200 elementos policiales adicionales que Monsalvo presume en su informe deberían estar realizando patrullajes y reconocimientos del territorio.
  3. ¿Cuánto tiempo llevaban operando estos laboratorios? La sofisticación del equipo (reactores de síntesis orgánica, destiladores industriales) sugiere instalaciones que no se montan de un día para otro.
  4. ¿Existen más instalaciones similares en el municipio? El hallazgo de dos laboratorios en zona cercana plantea la posibilidad de que haya más.

El costo político de la omisión

Esta omisión representa un riesgo político significativo para Monsalvo por varias razones:

  • Credibilidad: Presentar un informe de seguridad "exitoso" mientras se desmantelan narcolaboratorios en su territorio mina la confianza ciudadana en los datos oficiales.
  • Transparencia: La rendición de cuentas efectiva requiere informar tanto los logros como los desafíos. Ocultar información sensible contradice el "ejercicio de transparencia" que Monsalvo declaró realizar.
  • Responsabilidad: Aunque la persecución del narcotráfico es competencia federal, los gobiernos municipales tienen responsabilidad en la prevención, detección y coordinación con autoridades superiores. El silencio sugiere ausencia de estas acciones.

Balance crítico

Los 800 millones de pesos invertidos en obra pública y los programas sociales que beneficiaron a 9,500 personas en situación de vulnerabilidad son logros tangibles que deben reconocerse. 

Sin embargo, un gobierno municipal no puede presumir éxito en seguridad mientras ignora la presencia de infraestructura criminal en su territorio.

La estrategia de comunicación de Monsalvo —enfocarse exclusivamente en cifras positivas y omitir desafíos críticos— refleja una práctica política común pero peligrosa: construir narrativas oficiales que no corresponden con la realidad que viven los ciudadanos. 

Esta disonancia entre discurso y realidad erosiona la confianza institucional y dificulta la construcción de políticas públicas efectivas basadas en diagnósticos honestos.

El Marqués enfrenta un reto dual: por un lado, atender el crecimiento acelerado que genera presión sobre servicios e infraestructura (de ahí la inversión de 800 millones de pesos en obra pública); por otro, reconocer que ese mismo crecimiento y su ubicación geográfica limítrofe con Guanajuato lo convierten en un territorio atractivo para el crimen organizado.

La pregunta que los ciudadanos de El Marqués deberían hacerle a su gobierno municipal es simple pero directa: ¿Qué medidas específicas se están tomando para prevenir que se instalen más narcolaboratorios en el municipio? Hasta ahora, esa respuesta no ha llegado.