Washington, 11 de diciembre de 2025. —El gobierno estadounidense vinculó la incautación de un petrolero frente a las costas de Venezuela con su estrategia antidrogas en América Latina, mientras se intensifican las tensiones con el régimen de Nicolás Maduro, informó la secretaría de Seguridad Nacional, Kristi Noem, durante su comparecencia ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes.
La operación militar, realizada el miércoles por la Guardia Costera estadounidense, representa una acción extraordinariamente inusual que marca un nuevo capítulo en la presión de Washington contra el gobierno venezolano, acusado de narcoterrorismo en tribunales federales.
Noem calificó la operación como "exitosa y dirigida por el presidente para garantizar que estamos haciendo frente a un régimen que sistemáticamente cubre e inunda nuestro país con drogas mortales y mata a nuestra próxima generación de estadounidenses".
La funcionaria ofreció la evaluación más exhaustiva hasta la fecha sobre los motivos detrás de la decisión de tomar control del buque mercante en aguas internacionales.
Sin embargo, lo relevante aquí es el precedente. El uso de fuerzas militares estadounidenses para incautar un petrolero comercial constituye una medida extremadamente rara en el derecho marítimo internacional, según especialistas consultados por medios internacionales.
La acción forma parte de una campaña sostenida de presión contra Maduro, quien enfrenta cargos formales de narcotráfico en cortes estadounidenses desde el año 2020.
El gobierno de Caracas no emitió declaración oficial inmediata.
De ahí que analistas de seguridad hemisférica adviertan sobre posibles escaladas diplomáticas entre ambos países en las próximas semanas, particularmente considerando que Venezuela mantiene vínculos económicos con potencias como China y Rusia que podrían interpretar la incautación como violación al comercio internacional.



















