Foro Económico Mundial dedica solo 1.6% de sesiones a mujeres

La 56 edición del Foro Económico Mundial reunió a más de tres mil líderes del 19 al 23 de enero en Suiza con tres sesiones sobre finanzas, salud y mercado laboral femenino de 191 totales

Christine Lagarde y líderes femeninas durante sesión del Foro Económico Mundial Davos 2026 sobre finanzas

Sesión "Women at the Finance Frontier" donde se analizó que mujeres podrían controlar 40% de riqueza invertible mundial en 2030.

Foto: Foro Económico Mundial.

Davos — 26 de enero de 2026. — La 56 edición del Foro Económico Mundial reunió a más de tres mil líderes entre el 19 y 23 de enero en Suiza, pero solo tres de 191 sesiones abordaron directamente problemas que afectan a las mujeres. La cifra representa apenas 1.6% del total de la agenda, a pesar de la participación de figuras como Christine Lagarde y Kristalina Georgieva en debates estratégicos, informó el Foro Económico Mundial.

La reunión anual batió récords de participación con los principales líderes mundiales desplegados en la localidad suiza. La agenda avanzó entre discusiones sobre geopolítica, economía y revolución tecnológica, pero con una ausencia persistente: la igualdad de género como temática transversal.


El evento convocado por el Foro —organización no gubernamental con sede en Cologny— bajo el lema "Un espíritu de diálogo" reunió personalidades para buscar consensos en un contexto global marcado por guerras activas, crisis climática, fragmentación económica y avances acelerados en inteligencia artificial.

Desde su fundación en 1971, Davos se ha consolidado como un espacio de poder donde se discuten estrategias y prioridades que acaban influyendo en decisiones públicas y privadas en todo el mundo. Esta edición tuvo nombre propio: Donald Trump regresó al foro tras seis años de ausencia, acompañado por la mayor delegación estadounidense enviada hasta ahora.

También tuvo peso especial el presidente francés Emmanuel Macron, ausente en 2025, en un momento marcado por la decisión de Washington de incluir a su país entre los ocho europeos a los que les impondrá aranceles por participar en ejercicios militares en Groenlandia, detalló el Foro.

Presencia femenina sin prioridad temática

El programa contempló la presencia de mujeres en debates de alto nivel. Entre ellas, Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo; Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional; Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones; y Ana Botín, presidenta del Banco Santander.

Todas participaron en debates estratégicos sobre economía global, innovación y finanzas retransmitidos en directo y seguidos atentamente por la prensa internacional. Su presencia, sin embargo, no se tradujo en una prioridad temática clara: la igualdad de género no atravesó el conjunto de la agenda ni estructuró los grandes debates del foro.

Las únicas tres sesiones que colocaron explícitamente a las mujeres en el centro de la agenda lo hicieron desde enfoques muy concretos —finanzas, mercado laboral y salud—, y todas desde la premisa de que la desigualdad no es solo una cuestión social, sino también económica.

La primera, "Women at the Finance Frontier", puso el foco en el dinero y en el poder de decisión. El punto de partida es un dato que ya manejan los grandes actores financieros: impulsadas por cambios demográficos, sociales y legales, se proyecta que las mujeres podrían controlar casi 40% de la riqueza invertible mundial en 2030, señaló el Foro Económico Mundial.

Se trata de una transferencia de capital sin precedentes con capacidad para transformar los mercados globales. El debate giró en torno a una pregunta clave: cómo convertir la titularidad de esa riqueza en capacidad real de decisión, y qué oportunidades de innovación y crecimiento económico pueden surgir si ese poder financiero se traduce en influencia.

Salud y mercado laboral

La segunda mesa, "Breakthroughs in Women's Health", se adentró en lo que "a menudo se percibe como un problema de nicho". Esta partió de un dato contundente: la brecha en salud de las mujeres afecta a tres mil 900 millones de vidas en todo el mundo y ha sido históricamente tratada como un asunto marginal.

La mesa analizó desde soluciones emergentes para reducir la mortalidad materna, hasta anticonceptivos de nueva generación y el uso de inteligencia artificial para detectar y monitorizar con mayor precisión enfermedades como el cáncer de cuello uterino. El enfoque de esta sesión, en la que participó Nadia Calviño, es claro: cerrar esta brecha no solo mejora la salud de las mujeres, sino que tiene efectos directos sobre las generaciones futuras y los sistemas económicos.

La tercera, "Is Everyone Falling Behind?", amplió el foco y abordó lo que el FEM describe como una "crisis dual". Por un lado, el aumento de las brechas educativas y de salud mental entre los hombres; por otro, la persistencia de barreras estructurales para las mujeres en el mercado laboral.

La sesión planteó un diagnóstico incómodo: las desigualdades no avanzan de forma aislada y están erosionando las oportunidades económicas para todos. El objetivo del debate fue explorar cómo reconstruir un relato compartido de progreso que reconozca las dificultades de ambos "sin caer en una lógica de suma cero", indica el programa.

Tres mesas, tres diagnósticos y un hilo común: la igualdad apareció en Davos como un ámbito específico de debate, con datos y propuestas concretas, pero su protagonismo fue limitado. Es la paradoja del foro: cuando se habla de género, se habla en serio; el problema es lo poco que se habla de él, concluyó el análisis.