Caracas, 23 Jul (Notimex).- El diputado opositor venezolano José Guerra dijo hoy que el gobierno podría verse obligado a posponer la reconversión monetaria prevista para el 4 de agosto, una medida que supone la eliminación de tres ceros a la moneda nacional, el bolívar fuerte, para convertirlo en el bolívar soberano.
Guerra dijo que solo quedan 13 días para la fecha prevista y hasta ahora los bancos no han recibido los nuevos billetes para adaptar sus sistemas, por lo que considera difícil que se concrete en la fecha la segunda reconversión monetaria en 10 años, la cual se efectuará en medio de la escalada hiperinflacionaria.
Guerra, jefe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (Congreso), señaló que el país enfrenta una reconversión monetaria traumática, en comparación con la de 2008 que se realizó sin inconvenientes.
El presidente Nicolás Maduro anunció en marzo que aplicaría una reconversión en tres meses para suprimirle tres ceros al bolívar fuerte, a fin de simplificar las transacciones cotidianas.
La medida se realiza en medio de una hiperinflación que se oficializó hace nueve meses, con inflaciones mensuales por encima de 80 por ciento.
La inflación está acompañada por una aguda escasez de dinero en efectivo y la depreciación de la moneda nacional, que en el mercado negro alcanzó un récord de tres millones 500 mil bolívares por dólar.
Guerra anotó que el gobierno ha tenido que pagar 300 millones de dólares a casas internacionales para la impresión de los nuevos billetes.
Maduro pospuso la medida para agosto, luego que los banqueros argumentaron que necesitaban más tiempo para adaptar sus sistemas.
Guerra dijo que para la anterior reconversión se realizaron ajustes en el sistema bancario durante 10 meses y que se aplicó sin inconvenientes.
"Para hacer la reconversión se debe tener el cono monetario completo", señaló Guerra. Agregó que los bancos requieren entre 15 y 20 días para adaptar sus sistemas a los nuevos billetes, incluyendo los cajeros automáticos.
Añadió que el gobierno considera además la eliminación de seis ceros a la moneda, en lugar de tres.
“Ello tendrá como ventaja poder usar la familia de billetes vigentes, pero el inconveniente es que las cuentas bancarias de un millón de bolívares fuertes se transformarán en un bolívar soberano”, abundó.
Asimismo, indicó que si el gobierno insiste en aplicar la medida en agosto, sin un programa antiinflacionario, en noviembre los nuevos billetes “perderían sentido”.
Guerra dijo que solo quedan 13 días para la fecha prevista y hasta ahora los bancos no han recibido los nuevos billetes para adaptar sus sistemas, por lo que considera difícil que se concrete en la fecha la segunda reconversión monetaria en 10 años, la cual se efectuará en medio de la escalada hiperinflacionaria.
Guerra, jefe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (Congreso), señaló que el país enfrenta una reconversión monetaria traumática, en comparación con la de 2008 que se realizó sin inconvenientes.
"Estamos en una reconversión traumática. Esta es una reconversión sin un programa antiinflacionario, por lo que el nuevo cono monetario (familia de billetes) perderá vigencia en tres meses", aseveró.En un encuentro con corresponsales extranjeros en Caracas, Guerra recalcó que hasta ahora los bancos del país no han recibido la nueva familia de billetes.
El presidente Nicolás Maduro anunció en marzo que aplicaría una reconversión en tres meses para suprimirle tres ceros al bolívar fuerte, a fin de simplificar las transacciones cotidianas.
La medida se realiza en medio de una hiperinflación que se oficializó hace nueve meses, con inflaciones mensuales por encima de 80 por ciento.
La inflación está acompañada por una aguda escasez de dinero en efectivo y la depreciación de la moneda nacional, que en el mercado negro alcanzó un récord de tres millones 500 mil bolívares por dólar.
Guerra anotó que el gobierno ha tenido que pagar 300 millones de dólares a casas internacionales para la impresión de los nuevos billetes.
Agregó que el gobierno debe sustituir cuatro mil 200 millones de piezas monetarias y hasta ahora los bancos no han recibido los nuevos billetes para ajustar todos sus sistemas.Explicó que la actual familia de billetes (de 1,000, 2,000, 5,000, 10,000, 50,000 y 100,000 bolívares fuertes) entró en vigencia en enero de 2017 y se hace necesario sustituirla por el avance hiperinflacionario.
Maduro pospuso la medida para agosto, luego que los banqueros argumentaron que necesitaban más tiempo para adaptar sus sistemas.
Guerra dijo que para la anterior reconversión se realizaron ajustes en el sistema bancario durante 10 meses y que se aplicó sin inconvenientes.
"Para hacer la reconversión se debe tener el cono monetario completo", señaló Guerra. Agregó que los bancos requieren entre 15 y 20 días para adaptar sus sistemas a los nuevos billetes, incluyendo los cajeros automáticos.
Añadió que el gobierno considera además la eliminación de seis ceros a la moneda, en lugar de tres.
“Ello tendrá como ventaja poder usar la familia de billetes vigentes, pero el inconveniente es que las cuentas bancarias de un millón de bolívares fuertes se transformarán en un bolívar soberano”, abundó.
Asimismo, indicó que si el gobierno insiste en aplicar la medida en agosto, sin un programa antiinflacionario, en noviembre los nuevos billetes “perderían sentido”.


















