Marianne Gonzaga huye de México con hija pese a orden judicial

Marianne Gonzaga huyó de México con su hija Emma violando la libertad condicional. Existe orden judicial con autorización de fuerza pública para recuperar a la menor.

Marianne Gonzaga publicó imágenes desde un avión antes de confirmar que abandonó México con su hija pese a restricciones de su libertad asistida. Foto: IG/ Marianne Gonzaga.
Marianne Gonzaga publicó imágenes desde un avión antes de confirmar que abandonó México con su hija pese a restricciones de su libertad asistida. Foto: IG/ Marianne Gonzaga.

Ciudad de México, 12 de diciembre de 2025. —La influencer mexicana Marianne Gonzaga provocó indignación nacional al huir de México con su hija Emma pese a restricciones explícitas de su libertad condicional y una orden judicial activa que exige la entrega inmediata de la menor a su padre. 

La joven de 18 años, quien cumplió apenas cinco meses de reclusión por apuñalar a Valentina Gilabert en febrero pasado, publicó fotografías desde un avión rumbo a Estados Unidos, desafiando abiertamente las condiciones de su liberación asistida y escalando una batalla legal por custodia que ahora incluye orden de búsqueda con uso de fuerza pública autorizado, confirmó documentación judicial difundida este miércoles.


Juan Manuel Becerril Llata, abuelo paterno de Emma y abogado del caso, publicó el oficio judicial emitido el 11 de diciembre que autoriza a las autoridades utilizar fuerza pública, romper cadenas y cerraduras, y realizar cateos para localizar a la menor y entregarla a José Said Becerril, padre de la niña. 

El documento especifica que Gonzaga tenía 24 horas para devolver a Emma tras perder la custodia legal, pero la influencer abandonó territorio nacional con la menor, configurando presuntamente el delito de sustracción de menores, explicaron especialistas en derecho familiar consultados por medios nacionales.

La huida ocurrió días después de que Becerril denunciara públicamente que Gonzaga ejerce violencia contra Emma. "La tira del lavabo, no se cuidó durante el embarazo fumando vape y ve a nuestra hija como un trofeo mediático", declaró el padre en entrevista que viralizó en redes sociales. 

Becerril ofreció recompensa económica por información que permita localizar a Gonzaga y recuperar a la menor, mientras que su padre mantiene activa la búsqueda con respaldo de autoridades judiciales mexicanas.

Sin embargo, Gonzaga niega las acusaciones y asegura que no ha recibido notificación personal de ninguna orden judicial. "No estoy cometiendo ningún delito porque no me han notificado oficialmente", declaró la influencer en videos publicados en TikTok e Instagram donde suma más de un millón de seguidores combinados. 

La creadora de contenido contraatacó acusando a Becerril de involucrarse con sustancias ilícitas, poseer armas de fuego sin registro y burlarse de Emma cuando la niña se ahogaba con sus propios fluidos, agregó en sus plataformas digitales.

Cibernautas expresaron furia masiva contra Gonzaga por violar su libertad condicional apenas cinco meses después de salir de prisión. "Apuñaló a alguien 15 veces, sale en meses, ahora huye con su hija. ¿Dónde está la justicia?", cuestionó un usuario cuyo comentario acumuló 47 mil reacciones en Instagram. 

Organizaciones de defensa de víctimas de violencia exigieron que autoridades mexicanas activen alertas migratorias internacionales y coordinen con Estados Unidos la repatriación de la menor. De ahí que especialistas en justicia juvenil señalen este caso como ejemplo del fracaso del sistema de reinserción social cuando involucra figuras públicas con recursos económicos.

El caso tomó dimensión nacional el 5 de febrero de 2025 cuando Gonzaga, entonces menor de edad con 17 años, atacó con arma blanca a Valentina Gilabert en el Parque Pedregal de Álvaro Obregón. Gilabert sufrió entre 13 y 15 puñaladas en cuello, tórax, rostro y pulmones que la mantuvieron en coma y al borde de la muerte, informó la Fiscalía capitalina. 

Gonzaga fue recluida en un Centro Especializado para Mujeres Adolescentes (CEMA) pero liberada en julio tras acuerdo económico entre familias, generando entonces controversia por la brevedad de su castigo comparado con la gravedad del ataque.

La influencer retomó inmediatamente su carrera digital tras salir de prisión, incrementando sus tarifas publicitarias hasta 7 mil dólares por publicación y exhibiendo estilo de vida aspiracional que incluyó viajes, compras y contenido de maternidad. 

"Elijo comenzar de nuevo con humildad", declaró Gonzaga en agosto, aunque críticos señalan que sus acciones contradicen ese discurso. La huida internacional con su hija mientras enfrenta orden judicial y restricciones de movilidad alimenta el debate sobre privilegios de influencers con millones de seguidores y la incapacidad del sistema legal para supervisar adecuadamente casos de alta visibilidad mediática.

Expertos legales advierten que si Gonzaga permanece fuera de México violando su libertad asistida, las autoridades podrían revocar completamente su liberación y emitir orden de aprehensión por los delitos originales más el nuevo cargo de sustracción de menores. 

Hasta el momento, la Fiscalía de la Ciudad de México no ha emitido pronunciamiento oficial sobre el caso, mientras que la comunidad digital continúa exigiendo consecuencias legales contundentes contra la influencer que ahora enfrenta crisis simultánea por custodia, huida internacional y rechazo masivo de la opinión pública.