Madrid, 9 Jul (Notimex).- La organización ecologista Greenpeace presentó hoy alegaciones para oponerse al proyecto de Endesa de ampliar la central térmica de carbón de Los Barrios, en Cádiz, sur de España, titularidad de Endesa Generación.
El proyecto representa una ampliación de la central ya existente, de 800 MW de potencia bruta, y de la línea subterránea de 220kv, que la llevará a superar el doble de la potencia bruta actual.
Greenpeace recordó que en España la mitad de potencia eléctrica instalada no se utiliza y reiteró al gobierno español que encabeza el popular Mariano Rajoy sus propuestas para la reforma energética.
La organización ecologista apeló a la urgencia de reducir las emisiones expresada en los planes climáticos y energéticos de la Unión Europea, que tiene el objetivo de conseguir ser casi neutra en emisiones en 2050.
La responsable de la campaña Cambio Climático y Energía de Greenpeace, Aída Vila, expuso que "es incomprensible que, en este contexto, las compañías energéticas sigan proponiendo nuevas centrales térmicas de carbón, lo que constituye la principal causa de cambio climático".
Agregó que es más incomprensible que la Administración española las autorizara a sabiendas de sus impactos, no solo en el clima sino en la salud y en la economía de los ciudadanos.
En las alegaciones presentadas figuran motivos como la incompatibilidad del proyecto en términos climáticos, la falta de coherencia con el Plan Andaluz de Sostenibilidad Energética (2007-2013) y la sobrecapacidad eléctrica instalada en España que hace innecesaria la instalación de una nueva central.
Además, Greenpeace apuntó a los impactos sanitarios, ambientales y económicos derivados de la quema de carbón.
La organización ecologista recalcó que, según uno de sus últimos informes, la contaminación provocada por las centrales térmicas de carbón provoca graves enfermedades, así como el aumento de la mortalidad prematura.
En este sentido, anotó que las centrales de carbón de Enel Endesa en España son responsables de 300 muertes anuales y mil 216 millones de euros (mil 564 millones de dólares) en gastos.
Añadió que de aprobarse la ampliación, la central de Los Barrios podría igualar, en impactos, a la de Carboneras (111 muertes prematuras y 423 millones de euros (544 millones de dólares anuales).
Greenpeace hizo hincapié en la necesidad de hacer de la lucha contra el cambio climático una cuestión transversal al conjunto de políticas nacionales e internacionales.
En este sentido, el Parlamento Europeo se manifestó recientemente a favor de reforzar el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS, según siglas en inglés), una medida a la que España todavía no ha prestado su apoyo pese a las importantes ventajas que podría representar para España desde el punto de vista económico, dijo.
El proyecto representa una ampliación de la central ya existente, de 800 MW de potencia bruta, y de la línea subterránea de 220kv, que la llevará a superar el doble de la potencia bruta actual.
Greenpeace recordó que en España la mitad de potencia eléctrica instalada no se utiliza y reiteró al gobierno español que encabeza el popular Mariano Rajoy sus propuestas para la reforma energética.
La organización ecologista apeló a la urgencia de reducir las emisiones expresada en los planes climáticos y energéticos de la Unión Europea, que tiene el objetivo de conseguir ser casi neutra en emisiones en 2050.
La responsable de la campaña Cambio Climático y Energía de Greenpeace, Aída Vila, expuso que "es incomprensible que, en este contexto, las compañías energéticas sigan proponiendo nuevas centrales térmicas de carbón, lo que constituye la principal causa de cambio climático".
Agregó que es más incomprensible que la Administración española las autorizara a sabiendas de sus impactos, no solo en el clima sino en la salud y en la economía de los ciudadanos.
En las alegaciones presentadas figuran motivos como la incompatibilidad del proyecto en términos climáticos, la falta de coherencia con el Plan Andaluz de Sostenibilidad Energética (2007-2013) y la sobrecapacidad eléctrica instalada en España que hace innecesaria la instalación de una nueva central.
Además, Greenpeace apuntó a los impactos sanitarios, ambientales y económicos derivados de la quema de carbón.
La organización ecologista recalcó que, según uno de sus últimos informes, la contaminación provocada por las centrales térmicas de carbón provoca graves enfermedades, así como el aumento de la mortalidad prematura.
En este sentido, anotó que las centrales de carbón de Enel Endesa en España son responsables de 300 muertes anuales y mil 216 millones de euros (mil 564 millones de dólares) en gastos.
Añadió que de aprobarse la ampliación, la central de Los Barrios podría igualar, en impactos, a la de Carboneras (111 muertes prematuras y 423 millones de euros (544 millones de dólares anuales).
Greenpeace hizo hincapié en la necesidad de hacer de la lucha contra el cambio climático una cuestión transversal al conjunto de políticas nacionales e internacionales.
En este sentido, el Parlamento Europeo se manifestó recientemente a favor de reforzar el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS, según siglas en inglés), una medida a la que España todavía no ha prestado su apoyo pese a las importantes ventajas que podría representar para España desde el punto de vista económico, dijo.

















