Roma, 19 Mar (Notimex).- Una huelga de los trabajadores del transporte público en protesta por la falta de renovación del contrato colectivo paralizó hoy a las principales ciudades italianas.
El paro de 24 horas involucró a autobuses, tranvías, trenes y metro y fue convocado por los principales sindicatos en protesta porque el contrato colectivo de los trabajadores del sector no ha sido renovado desde hace siete años.
Las ciudades más grandes, como Roma, Milán, Nápoles, Turín, Florencia o Bolonia vivieron una jornada caótica, con las principales avenidas paralizadas por el tráfico, pues los ciudadanos que normalmente usan el transporte público para ir a sus lugares de trabajo debieron sacar sus coches.
Asimismo, fue reportado un alto ausentismo en escuelas y centros laborales.
En Venecia la huelga incluyó a los “vaporetti”, los barcos de servicio público usados para viajar en agua.
Según el sindicato de trabajadores del sector dentro de la Confederación General de Trabajadores Italianos (Cgil, la principal central gremial del país), la huelga tuvo la adhesión del 95 por ciento de los trabajadores del transporte público.
Sin embargo, la Atac, la empresa que administra el transporte público en Roma, aseguró que sólo el 45 por ciento de los empleados participó en la protesta.
“La huelga es una maniobra inútil para la categoría de trabajadores afectados y un daño insoportable para los ciudadanos, una vez más rehenes de un ritual sindical desconectado de la realidad del país”, dijeron los presidentes de las asociaciones del transporte Asstra y Anav, Marcello Panetoni y Nicola Biscotti, de forma respectiva.
Pero el secretario general del sindicato de trabajadores del rubro dentro de la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores (Cisl, la segunda central gremial del país), Giovanni Luciano acusó a esa asociaciones de estar “cerradas en una cómoda posición de irresponsabilidad”.
El paro de 24 horas involucró a autobuses, tranvías, trenes y metro y fue convocado por los principales sindicatos en protesta porque el contrato colectivo de los trabajadores del sector no ha sido renovado desde hace siete años.
Las ciudades más grandes, como Roma, Milán, Nápoles, Turín, Florencia o Bolonia vivieron una jornada caótica, con las principales avenidas paralizadas por el tráfico, pues los ciudadanos que normalmente usan el transporte público para ir a sus lugares de trabajo debieron sacar sus coches.
Asimismo, fue reportado un alto ausentismo en escuelas y centros laborales.
En Venecia la huelga incluyó a los “vaporetti”, los barcos de servicio público usados para viajar en agua.
Según el sindicato de trabajadores del sector dentro de la Confederación General de Trabajadores Italianos (Cgil, la principal central gremial del país), la huelga tuvo la adhesión del 95 por ciento de los trabajadores del transporte público.
Sin embargo, la Atac, la empresa que administra el transporte público en Roma, aseguró que sólo el 45 por ciento de los empleados participó en la protesta.
“La huelga es una maniobra inútil para la categoría de trabajadores afectados y un daño insoportable para los ciudadanos, una vez más rehenes de un ritual sindical desconectado de la realidad del país”, dijeron los presidentes de las asociaciones del transporte Asstra y Anav, Marcello Panetoni y Nicola Biscotti, de forma respectiva.
Pero el secretario general del sindicato de trabajadores del rubro dentro de la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores (Cisl, la segunda central gremial del país), Giovanni Luciano acusó a esa asociaciones de estar “cerradas en una cómoda posición de irresponsabilidad”.

















