Condena a sacerdote John O’Reilly impacta a élites chilenas

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Santiago, 15 Oct (Notimex).- El veredicto de la justicia chilena, que declaró culpable al sacerdote de los Legionarios de Cristo, John O’Reilly, de “abuso sexual reiterado”, tuvo impacto hoy en sectores de las élites política y empresarial de Chile.

Fruto de su relación con las élites, el legionario recibió en 2008 la nacionalidad chilena por gracia, 23 años después de su llegada al país en 1985, durante el régimen del dictador Augusto Pinochet.

Tras conocer el fallo este miércoles, parlamentarios socialistas han planteado revocar la nacionalidad chilena a O’Reilly.

En agosto de 2013, mil 84 personalidades firmaron una carta de apoyo a O’Reilly, publicada en los influyentes diarios El Mercurio y La Tercera, a dos días de que la justicia abriera proceso al sacerdote.

Entre los firmantes destacaba el entonces presidente del Consejo Nacional de Televisión, Herman Chadwick Piñera, primo hermano del entonces presidente Sebastián Piñera, y hermano del exsenador y exministro del Interior Andrés Chadwick.

La carta señalaba: “no podemos callar frente al dolor infinito de un hombre inocente imputado por el más vil de los delitos”.

El sacerdote cultivó la amistad de grandes empresarios y políticos de la derecha local, en particular de la Unión Demócrata Independiente (UDI, cuyos hijos educaba en los colegios Cumbres locales.

Fue capellán de los exclusivos colegios Cumbres, Everest y Highlands, y laboró en los colegios Mano Amiga de Recoleta y Santa Teresa de Los Andes de La Pincoya, sectores populares de la región metropolitana chilena.

O’Reilly fue ordenado sacerdote legionario en 1975 en la Basílica de Guadalupe en Roma, y se ufanaba de su relación con el fundador Marcial Maciel, condenado por el Papa Benedicto XVI “por una vida sin escrúpulos”, en referencia a casos de abuso sexual.

En 2006, O’Reilly declaró al vespertino chileno La Segunda en apoyo a Maciel: “Pongo las manos al fuego por él. Yo viví diez años con él en distintos periodos y nunca vi ni oí nada”.

El sacerdote estuvo viviendo en México antes de llegar a Chile, donde fue director del Colegio Cumbres entre 1981 y 1984.

Para el decano de Ciencias Sociales de la Universidad Católica, Eduardo Valenzuela, la condena al sacerdote “impide a la iglesia salir del pantano”.

Valenzuela dijo al vespertino La Segunda que “estos nuevos casos le impiden a la Iglesia dar vuelta a la página y remontar una crisis de confianza”.