La Habana, septiembre (SEMlac).- Las mujeres transexuales residentes en La Habana muestran una de las más altas tasas de prevalencia de VIH de la región latinoamericana, confirma la Encuesta Bioconductual de seroprevalencia del VIH, Sífilis y Hepatitis B y C en grupos de poblaciones clave en Cuba, realizada por primera vez en la nación caribeña.
Publicado este agosto por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), el estudio estimó en 54,9 por ciento la tasa de prevalencia de la epidemia para esa población en la capital, frente a 22,1 por ciento en mujeres trans en América Latina, según cálculos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) publicados en la Actualización mundial de sida 2022.
La investigación incluyó a mujeres trans capitalinas de 15 años y más, así como a hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) del mismo rango de edad, de La Habana y también de los municipios cabeceras de Cienfuegos y Granma, provincias ubicadas en el centro y oriente del país, respectivamente.
En Cuba el empleo de la definición "hombres que tienen sexo con hombres" tiene un enfoque epidemiológico que describe un comportamiento específico relacionado con el riesgo de infección por el VIH, sin vincularlo necesariamente a la identidad sexual o de género de la persona.
La prevalencia del virus también es mayor entre las mujeres trans que en los HSH residentes en la capital (37,9%), lo que confirma la necesidad de intervenciones focalizadas, advierte el estudio que contó con el apoyo del Ministerio de Salud Pública (Minsap), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y el Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.
Entre los HSH, la prevalencia estimada de VIH varió según el territorio: fue más alta en La Habana, seguida por Cienfuegos, ciudad cabecera de la provincia de igual nombre (25%) y Bayamo, de la provincia de Granma (14,2%).
En lo que respecta a la sífilis activa, resulta también más frecuente entre las mujeres trans (16,24%) que entre los HSH residentes en La Habana (2,52%). Por otro lado, las bajas prevalencias de hepatitis B y C en estas poblaciones indican que la circulación de ambos virus es reducida en los grupos estudiados.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de superar las barreras de género y derechos que limitan el acceso de estas poblaciones, especialmente de las mujeres trans, a los servicios de prevención y atención del VIH y otras ITS.
El informe detalla que estas infecciones mantienen un vínculo estrecho con factores conductuales de riesgo, lo que refuerza la importancia de estrategias dirigidas a modificar prácticas y aumentar el acceso a los servicios de prevención y tratamiento.
La proporción relativamente baja de uso del condón registrada, tanto en mujeres trans como en HSH, apunta a la necesidad de acelerar el acceso y uso efectivo de la prevención combinada de precisión, que incluye la incorporación de más personas a la Profilaxis Pre Exposición (PrEP).
La también conocida como terapia PrEP es un método altamente efectivo para prevenir el VIH, pues reduce en más del 90 por ciento la probabilidad de infección mediante la toma de medicamentos antirretrovirales. Se introdujo en Cuba en 2019 por el Minsap, en alianza con Onusida, Pnud y las redes de personas trans, parejas y familiares (Transcuba), de personas que viven con VIH (RedCuba+) y de hombres que tienen sexo con otros hombres (Red HSH-Cuba).
Poblaciones bajo foco
La investigación también aportó datos para una caracterización sociodemográfica de las personas que padecen estas infecciones de transmisión sexual (ITS) en los municipios donde se aplicó.
Por grupos de edades, las mujeres trans de La Habana se concentran fundamentalmente entre los 15 y 24 años de edad (22,6%) y entre los 30 y 34 (23,6 por ciento). Menos del 10 por ciento tiene 50 años o más.
En tanto, los HSH de La Habana y Cienfuegos presentan una distribución por edad similar y algo más envejecida en comparación con Bayamo. Mientras solo 18,6 por ciento y 23,7 por ciento de los HSH de La Habana y Cienfuegos, respectivamente, tienen menos de 25 años, en Bayamo ese grupo llega al 35,7 por ciento.
Destaca, además, una concentración notable en edades de 50 años y más en los hombres que tienen sexo con hombres residentes en La Habana (24,6%) y Cienfuegos (26,2%), frente a una cifra algo menor en Bayamo (15,2%).
En cuanto al color de la piel, el estudio determinó que cerca de la mitad de las mujeres trans en la capital son blancas (47,7%); 26,5 por ciento son mestizas y 25,8 por ciento, de color de piel negra.
Entre los HSH, en Cienfuegos predominan los de piel blanca (71,5%), mientras que solo la mitad en La Habana y 56,1 por ciento en Bayamo presentan ese color de piel. La Habana y Bayamo muestran una mayor proporción de población mestiza, con 30,9 y 36,4 por ciento respectivamente. La Habana también destaca por una mayor presencia de población negra entre los HSH, con 19,7 por ciento.
La investigación aportó información, además, sobre el estado conyugal, el nivel educacional, la edad de inicio de la primera relación sexual y la formación de parejas, entre otras informaciones relevantes para el diseño de políticas.
Las Encuestas Bioconductuales (EBC) son estudios especializados que permiten la estimación del tamaño de las poblaciones clave, de la prevalencia de VIH y otras ITS en estos llamados "grupos clave", además de conocer los comportamientos y factores de riesgo asociados a su infección. Igualmente, ofrecen la oportunidad de obtener las estimaciones nacionales de los principales indicadores en estudio.

















