Sao Paulo, 12 Dic (Notimex).- La presidenta de la empresa estatal Petrobras, María das Graça Foster, conocía el desvío de dinero de la petrolera para funcionarios y partidos políticos, y decidió no atajar esa situación, publicó hoy el periódico económico Valor.
El diario fundamenta su información –que podría tener importantes consecuencias en la mayor empresa de Brasil y una de las mayores de América Latina- en documentación interna entre la que figuran correos electrónicos de una gerente que habría alertado durante años a Graça Foster y a otros funcionarios.
En las comunicaciones, la gerente Venina Velosa da Fonseca, trabajadora de Petrobras desde 1990, alertaba a Graça Foster del desvío de cientos de millones de dólares en forma de pagos por servicios no realizados, costos sobrefacturados y gastos extraordinarios de las empresas subcontratadas por Petrobras a cargo de la petrolera.
Entre las operaciones donde se habría producido desvío de dinero a gran escala por medio de sobrefacturación de contratos figuraría la construcción de una refinería en Pernambuco donde las comisiones habrían provocado que, de un presupuesto inicial de dos mil millones de dólares, las obras del complejo sean estimadas ahora en 20 mil millones.
No es la primera vez que Graça Foster se encuentra en el centro de la polémica por el macroescándalo de corrupción investigado por la policía y la justicia brasileña en el marco de la Operación Lava-Jato (“Operación Limpieza”), calificada por el propio fiscal general de la República, Rodrigo Janot, como la mayor trama corrupta de la historia del país.
En agosto, el Tribunal de Cuentas de Brasil estudió la eventual congelación de bienes de Graça Foster –presidenta de Petrobras desde 2012 y mujer de confianza de la presidenta Dilma Rousseff-, al considerar que podría haberse beneficiado personalmente de la trama de desvío de dinero en el seno de la estatal.
El Tribunal estimó que no había elementos para ello, pero la campaña política de Rousseff para la reelección de octubre se vio afectada por el supuesto desvío de dinero de petrolera aparentemente en favor del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
El diario fundamenta su información –que podría tener importantes consecuencias en la mayor empresa de Brasil y una de las mayores de América Latina- en documentación interna entre la que figuran correos electrónicos de una gerente que habría alertado durante años a Graça Foster y a otros funcionarios.
En las comunicaciones, la gerente Venina Velosa da Fonseca, trabajadora de Petrobras desde 1990, alertaba a Graça Foster del desvío de cientos de millones de dólares en forma de pagos por servicios no realizados, costos sobrefacturados y gastos extraordinarios de las empresas subcontratadas por Petrobras a cargo de la petrolera.
Entre las operaciones donde se habría producido desvío de dinero a gran escala por medio de sobrefacturación de contratos figuraría la construcción de una refinería en Pernambuco donde las comisiones habrían provocado que, de un presupuesto inicial de dos mil millones de dólares, las obras del complejo sean estimadas ahora en 20 mil millones.
No es la primera vez que Graça Foster se encuentra en el centro de la polémica por el macroescándalo de corrupción investigado por la policía y la justicia brasileña en el marco de la Operación Lava-Jato (“Operación Limpieza”), calificada por el propio fiscal general de la República, Rodrigo Janot, como la mayor trama corrupta de la historia del país.
En agosto, el Tribunal de Cuentas de Brasil estudió la eventual congelación de bienes de Graça Foster –presidenta de Petrobras desde 2012 y mujer de confianza de la presidenta Dilma Rousseff-, al considerar que podría haberse beneficiado personalmente de la trama de desvío de dinero en el seno de la estatal.
El Tribunal estimó que no había elementos para ello, pero la campaña política de Rousseff para la reelección de octubre se vio afectada por el supuesto desvío de dinero de petrolera aparentemente en favor del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

















