Querétaro, 7 de abril de 2026. — Querétaro será por cuarta ocasión consecutiva sede del International Automotive Industry Supply Summit, una de las cumbres más relevantes del sector autopartes en América del Norte, que proyecta un valor potencial de negocios estimado en 8 mil 961 millones de dólares.
El encuentro se realizará el 6 y 7 de mayo y reunirá a 16 mil 532 asistentes, 5 mil 367 empresas proveedoras y 313 compradoras, en un escenario marcado por la transición hacia la electromovilidad, la revisión del T-MEC y la presión arancelaria sobre las importaciones.
El secretario de Desarrollo Sustentable (SEDESU), Marco Antonio Del Prete Tercero, anunció la sede durante una rueda de prensa en la que sostuvo que la elección no es casualidad, sino resultado de una política pública sostenida y un ecosistema competitivo que ha consolidado al estado como uno de los polos automotrices más fuertes del país.
La cumbre se suma a los esfuerzos del corredor industrial del Bajío por atraer inversión automotriz en un momento de reacomodo global de las cadenas de suministro.
Del Prete precisó que el sector de equipo de transporte representa el 15.5 por ciento del Producto Interno Bruto estatal, genera más de 62 mil empleos formales y contribuye con más del 50 por ciento de las exportaciones de Querétaro.
Detalló que el estado apuesta por la innovación, el talento y la colaboración entre industria, academia y gobierno para aprovechar la oportunidad histórica que abre la reconfiguración del sector automotriz en Norteamérica.
“El futuro de la industria automotriz no se espera, se construye; y hoy, se está construyendo en Querétaro, porque aquí no improvisamos, aquí planeamos, ejecutamos y damos resultados”, expresó el funcionario estatal.
Electromovilidad y T-MEC redefinen el negocio automotriz
El presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Francisco González Díaz, señaló que la transición hacia la electromovilidad y el fenómeno del nearshoring están redefiniendo al sector, mientras que la próxima revisión del T-MEC abre tanto oportunidades como retos, particularmente en materia de reglas de origen y desarrollo de proveedores nacionales.
Sostuvo que una cadena de valor integrada será determinante para que México consolide su liderazgo en la industria automotriz frente al reacomodo global.
Por su parte, el presidente de la Cadena de Proveedores de la Industria en México (CAPIM), René Mendoza Acosta, explicó que el sector se está reconfigurando en Norteamérica empujado por dos fuerzas: la propia revisión del T-MEC y la presión arancelaria sobre las importaciones.
Aclaró que la demanda de compra no está cayendo, sino moviéndose a favor de México, lo que abre una ventana inédita para integrar más proveedores nacionales a las cadenas globales de suministro.
“Lo que realmente está cambiando es el origen de la compra, la demanda de compra no baja, al contrario, se mueve a favor de nuestro país”, puntualizó Mendoza Acosta.
¿Qué resultados espera dejar el summit en Querétaro?
El director nacional de la INA, Gabriel Padilla Maya, recordó que México es el cuarto productor mundial de autopartes, posición que obliga a fortalecer la base de proveeduría, los servicios especializados y la conexión efectiva entre oferta y demanda.
Indicó que el summit funciona como plataforma de integración del sector y que en Querétaro encontraron una sede capaz de articular un espacio donde las empresas pasan de tener capacidad instalada a generar capacidad de venta real.
La cumbre del 6 y 7 de mayo proyecta concretar 7 mil 409 citas de negocio en sus dos días de actividades. La cifra confirma a Querétaro como uno de los nodos estratégicos de la industria automotriz mexicana, en un momento en que la presión sobre las cadenas de valor norteamericanas obliga a las armadoras y proveedoras a reconfigurar de dónde compran, a quién compran y bajo qué reglas, mientras la entidad busca capitalizar el reacomodo para sumar más eslabones queretanos a la cadena global de parques industriales y proveeduría especializada.

















El operativo desplegó vigilancia permanente en 12 cuerpos de agua, entre ellos Santa Catarina, la presa de Mompaní y San Pedrito El Alto. 
