Reviven colorido de 27 murales en el Palacio de Gobierno de Mérida

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Mérida, 29 Nov (Notimex).- Los 27 murales que el artista plástico yucateco Fernando Castro Pacheco pintó en el Palacio de Gobierno de esta entidad yucateca, lucen como en sus mejores años luego de que fueron sometidos a un proceso de restauración.

El proceso inició a principios de agosto del año pasado y tras varios meses, el trabajo del yucateco luce majestuoso en los pasillos, escalinatas, así como en los salones de la sede del ejecutivo estatal.

Entre las obras que fueron reparadas por especialistas del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) se encuentran: "El suplicio de Jacinto Canek", "El triunfo de la República", "El henequén", "Venta de indios" y "Guerra de Castas".

Además fueron restauradas en su totalidad "La Conquista", "Vicente María Velázquez", "La imprenta", "Piratas ingleses", "Sequía, peste y hambre", "Francisco de Montejo. El adelantado, hijo y sobrino", "Gonzalo Guerrero" y "Nachi Cocom".

De igual modo, el Instituto trabajó el díptico "Evolución social del hombre en Yucatán I", "La Lucha eterna de México", "Cosmogonía maya I, II y III", entre otros.

La última restauración de las obras fue realizada en 2002, luego del paso del huracán "Isidoro", trabajo que fue supervisado por el propio Castro Pacheco, quien falleció en agosto del año pasado.

Los murales del pintor, considerado uno de los artistas plásticos más influyentes y representativos de Yucatán, muestran diversos pasajes de la historia local como: la Guerra de Castas y la esclavitud generada por la actividad henequenera.

Según la Biblioteca Yucatanense, el también escultor y grabador empezó a pintar esos murales en 1971, por lo que, en 2015, sus obras en el Palacio de Gobierno cumplirán 44 años.

La especialista del Departamento de Artes de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Nidia Estela Flores Chi, informó a Notimex que fueron cinco los restauradores del INBA, los encargados de devolver el esplendor a los murales del artista yucateco.

Añadió que los trabajos se hicieron de manera coordinada con especialistas del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropan) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

“Cada mural fue sometido a una estricta revisión técnica, para poder determinar tanto el número de restauradores que se requería como los medios más adecuados para devolver vitalidad a la obra sin alterar el trabajo original”, explicó.

Durante la revisión se detectaron algunas afectaciones, producto de la exposición de los metales con factores ambientales y meteorológicos como la humedad, la temperatura, así como por efecto de esporas, insectos y acumulación de sustancias.

“Después de la evaluación y de determinar los métodos de restauración, las obras quedaron listas en aproximadamente 60 días y los trabajos tuvieron un costo superior a los 739 mil pesos”, subrayó.

“Se restauraron tanto los murales que están en la planta baja, como en la planta alta del Palacio de Gobierno, así como los ubicados en el llamado Salón de la Historia, en donde la obra de Castro Pacheco forma parte fundamental de la decoración”, apuntó Flores Chi.

Los especialistas fueron los encargados de traer todos los materiales necesarios y elaborar un cronograma de restauración y dejaron un protocolo técnico a la Sedeculta para que esta instancia se encargue de la conservación de los murales.

“El acuerdo considera que los restauradores regresen cada tres o cuatro años para hacer una revaloración de la obra del yucateco, para que ésta permanezca en las mejores condiciones posibles y los murales luzcan a plenitud, como sucede actualmente”, precisó.

Fernando Castro Pacheco nació el 26 de enero de 1918 en esta ciudad, inició sus estudios en la Escuela de Pintura y Artes Plásticas. En 1943 partió a la capital del país y se incorporó al Taller de la Gráfica Popular, que se había conformado en 1937 a partir de la Liga de Escritores y Artesanos Revolucionarios.

Con apoyo del INBA, viajó en 1963 por Europa, visitando España, Francia, Inglaterra, Holanda y Bélgica, para estudiar y aprender las técnicas pictóricas de esos lugares. Después de tres meses de estadía, regresó a México para continuar su obra.

Fue a su regreso a Mérida, a principio de la década de los 70, que empezó a pintar los murales del Palacio de Gobierno, los cuales son considerados uno de los legados más importantes de la obra de Castro Pacheco, cuya colorida técnica puede ser contemplada en todo su esencia, luego de su nuevo proceso de restauración