México, 21 sep (EFE).- El peruano Guillermo Fernández-Maldonado es desde este lunes el nuevo representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), un puesto que ha estado vacante durante varios meses, informó el organismo en un comunicado.
Fernández-Maldonado, abogado de profesión y con una larga trayectoria en Naciones Unidas, ejercía desde octubre de 2014 como representante adjunto de la oficina de la ONU-DH en Colombia y anteriormente fue asesor en Derechos Humanos del Sistema de Naciones Unidas en Ecuador (2007-2014).
Además, se desempeñó como subdirector de la Unidad de Derechos Humanos en la Misión de las Naciones Unidas para Afganistán entre 2004 y 2007 y ocupó diversos puestos de responsabilidad en la Misión de la ONU para Guatemala entre 1995 y 2003.
Entre 1992 y 1995, trabajó en la Comisión de la Verdad y en la Misión de Observadores de la ONU en El Salvador, mientras que en Perú, su país natal, asesoró al Senado entre 1982 y 1992.
El anterior representante de la ONU-DH en México, el checo Jan Jarab, dejó el cargo el pasado 24 de noviembre, tras ocuparlo desde junio de 2016, y fue designado representante en América del Surdel organismo, que tiene su sede en Santiago de Chile.
Durante su trabajo en México, Jan Jarab fue muy cercano a las familias de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018), y crítico con los asesinatos de activistas y periodistas en el país.
Desde la partida de Jan Jarab, había estado al frente de la oficina el representante adjunto, Jesús Peña.
Fernández-Maldonado, abogado de profesión y con una larga trayectoria en Naciones Unidas, ejercía desde octubre de 2014 como representante adjunto de la oficina de la ONU-DH en Colombia y anteriormente fue asesor en Derechos Humanos del Sistema de Naciones Unidas en Ecuador (2007-2014).
Además, se desempeñó como subdirector de la Unidad de Derechos Humanos en la Misión de las Naciones Unidas para Afganistán entre 2004 y 2007 y ocupó diversos puestos de responsabilidad en la Misión de la ONU para Guatemala entre 1995 y 2003.
Entre 1992 y 1995, trabajó en la Comisión de la Verdad y en la Misión de Observadores de la ONU en El Salvador, mientras que en Perú, su país natal, asesoró al Senado entre 1982 y 1992.
"La ONU-DH en México continuará brindando cooperación y asistencia técnica a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en los niveles estatal y federal; dando seguimiento a la situación de derechos humanos, de manera objetiva, imparcial e independiente", destacó el organismo.
El anterior representante de la ONU-DH en México, el checo Jan Jarab, dejó el cargo el pasado 24 de noviembre, tras ocuparlo desde junio de 2016, y fue designado representante en América del Surdel organismo, que tiene su sede en Santiago de Chile.
Durante su trabajo en México, Jan Jarab fue muy cercano a las familias de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018), y crítico con los asesinatos de activistas y periodistas en el país.
Desde la partida de Jan Jarab, había estado al frente de la oficina el representante adjunto, Jesús Peña.
















Personal de Profeco encabezó las verificaciones en 15 estaciones de servicio distribuidas en distintos puntos del país.
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