México, 13 Sep. (Notimex).- La Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional (OSIPN) presentó ayer --Auditorio Alejo Peralta del Centro Cultural "Jaime Torres Bodet" de la Unidad Profesional Adolfo López Mateo del IPN--, el Programa III de la segunda Temporada de Conciertos 2013, "México de mi corazón", integrado en su totalidad por obras de compositores mexicanos.
Recepción musical enmarcada dentro de los festejos por el 203 aniversario del inicio del movimiento independentista mexicano, la cual fue conducida por el fundador del Ensamble Contemporáneo Ars Nova, Eduardo González.
Piezas de Mario Ruiz Armengol (1914-2002), Manuel Esperón (1911-2011), Macedonio Alcalá (1831-1869), José Alfredo Jiménez (1926-1973), Consuelo Velázquez (1916-2005), Genaro Codina Fernández (1852-1901), José Pablo Moncayo (1912-1958), Miguel Prado (1905-1987) y Samuel Zyman (1956), bajo el abrigo interpretativo de las flautistas invitadas Elena Duran y Yadira Guevara.
Repaso por la tradición musical de México completado con dos obras del catálogo de "música de concierto" ("Sinfonietta", de Moncayo, y "Fantasía mexicana para dos flautas", de Zyman) de apuntes y conformidades rítmicas-armónicas de raíces populares.
Tiempo 1: Principia con "La calle de los sueños" (Armengol): exquisitez melódica que la OSIPN glosó con atinado timbre de arpa, violonchelos y maderas. Motivo protagonizado por las cuerdas. Batería en redoble jazzístico y un espléndido solo de la primera flauta.
Siguió la entrada de la flautista originaria de East Oakland (California), Elena Durán, quien asume el rol solista en las siete composiciones restantes del primer turno. "Cocula" y "Amorcito Corazón", ambas de Esperón, son puntualizadas con atinado balanceo entre metales y flauta concertina. Ataques jazzístico de Durán en glissandos imaginativos y piano ("Amorcito corazón") en sugerente introito.
El emblemático vals "Dios nunca muere" (Alcalá) fue ejecutado con todo el arrobo nacionalista de la partitura: Durán introduce el motivo que las diferentes secciones de la OSIPN repiten hasta la entrada del xilófono. Rumboso vals de ternura desbordada que la OSIPN presentó con cabal fonología.
"El jinete" (Jiménez), huapango ranchero de adolorida consumación. La flautista lo asume con emocionantes fraseos. Destaca el arreglo de Eugenio Toussaint a "Bésame mucho" (Velázquez): introducción de la OSIPN seguida por dibujos de Duran escoltados por las cuerdas. Flauta superpuesta en retumbos jazzeados de un solo que coronó la noche. "Marcha Zacatecas" (Codina Fernández): El joven director Eduardo González logra que la OSIPN suene como una gran banda. El trabajo de la sección de percusiones enaltece el brío ceremonial.
Concluyó este primer lapso con "Sinfonietta" (Moncayo): OSIPN en empalmes "impresionistas" de enérgica prosodia rítmica. Trazado melódico de los metales y cuerdas. Redoble en diálogo con cuerdas y maderas. Encomiable cierre.
Intermedio. Notimex se acercó al profesor de Metodología del IPN, Alberto Pinzanier, quien manifestó: "No escucho siempre música sinfónica; pero, cuando vi el programa y los compositores decidí venir. Es interesante que se presenten estas actividades que nos acercan al universo de la música clásica a partir de melodías que hemos escuchados desde niños".
Tiempo 2. "México 1910" (Esperón): prólogo de guitarra acústica custodiada por una diana que pronuncia la melodía. Irrupción de tonalidades de vodevil en una suerte de marcha lúdica que desemboca en swing jazzístico. Articulación de la popular y lo clásico.
Uno de los momentos más hermosos del recital: "Duerme" (Miguel Prado). Delicada melodía que Duran glosa con afectivo silbo. "A la orilla del mar" (Esperón), "Tilingo lingo" (Tradicional, dominio público), "Blues maldad" (Esperón) y "¡Ay Jalisco, no te rajes!" permitieron a Elena Duran mostrar sus dotes de jazzista, y a la OSIPN una desbordada modulación de hilvanes de banda y sonoridad filarmónica (sobre todo en "¡Ay Jalisco, no te rajes!").
Cerró el agasajo con el más joven de los compositores convocado Samuel Zyman y su "Fantasía mexicana para dos flautas". Entrada de la flautista oaxaqueña Yadira Guevara. Trazos neorrománticos en cuidadosa estructura de ritmos contrastantes en columpio de festividad y nostalgia, que las flautistas invitadas supieron trasmitir desde depurada técnica.
Ovación. Función loable de una OSIPN engrandecida en el escenario, y un conductor entendido y empapado de la tradición sonora mexicana: notorio y prominente tributo musical por los 203 años del inicio del movimiento independista en México. Enhorabuena.
Recepción musical enmarcada dentro de los festejos por el 203 aniversario del inicio del movimiento independentista mexicano, la cual fue conducida por el fundador del Ensamble Contemporáneo Ars Nova, Eduardo González.
Piezas de Mario Ruiz Armengol (1914-2002), Manuel Esperón (1911-2011), Macedonio Alcalá (1831-1869), José Alfredo Jiménez (1926-1973), Consuelo Velázquez (1916-2005), Genaro Codina Fernández (1852-1901), José Pablo Moncayo (1912-1958), Miguel Prado (1905-1987) y Samuel Zyman (1956), bajo el abrigo interpretativo de las flautistas invitadas Elena Duran y Yadira Guevara.
Repaso por la tradición musical de México completado con dos obras del catálogo de "música de concierto" ("Sinfonietta", de Moncayo, y "Fantasía mexicana para dos flautas", de Zyman) de apuntes y conformidades rítmicas-armónicas de raíces populares.
Tiempo 1: Principia con "La calle de los sueños" (Armengol): exquisitez melódica que la OSIPN glosó con atinado timbre de arpa, violonchelos y maderas. Motivo protagonizado por las cuerdas. Batería en redoble jazzístico y un espléndido solo de la primera flauta.
Siguió la entrada de la flautista originaria de East Oakland (California), Elena Durán, quien asume el rol solista en las siete composiciones restantes del primer turno. "Cocula" y "Amorcito Corazón", ambas de Esperón, son puntualizadas con atinado balanceo entre metales y flauta concertina. Ataques jazzístico de Durán en glissandos imaginativos y piano ("Amorcito corazón") en sugerente introito.
El emblemático vals "Dios nunca muere" (Alcalá) fue ejecutado con todo el arrobo nacionalista de la partitura: Durán introduce el motivo que las diferentes secciones de la OSIPN repiten hasta la entrada del xilófono. Rumboso vals de ternura desbordada que la OSIPN presentó con cabal fonología.
"El jinete" (Jiménez), huapango ranchero de adolorida consumación. La flautista lo asume con emocionantes fraseos. Destaca el arreglo de Eugenio Toussaint a "Bésame mucho" (Velázquez): introducción de la OSIPN seguida por dibujos de Duran escoltados por las cuerdas. Flauta superpuesta en retumbos jazzeados de un solo que coronó la noche. "Marcha Zacatecas" (Codina Fernández): El joven director Eduardo González logra que la OSIPN suene como una gran banda. El trabajo de la sección de percusiones enaltece el brío ceremonial.
Concluyó este primer lapso con "Sinfonietta" (Moncayo): OSIPN en empalmes "impresionistas" de enérgica prosodia rítmica. Trazado melódico de los metales y cuerdas. Redoble en diálogo con cuerdas y maderas. Encomiable cierre.
Intermedio. Notimex se acercó al profesor de Metodología del IPN, Alberto Pinzanier, quien manifestó: "No escucho siempre música sinfónica; pero, cuando vi el programa y los compositores decidí venir. Es interesante que se presenten estas actividades que nos acercan al universo de la música clásica a partir de melodías que hemos escuchados desde niños".
Tiempo 2. "México 1910" (Esperón): prólogo de guitarra acústica custodiada por una diana que pronuncia la melodía. Irrupción de tonalidades de vodevil en una suerte de marcha lúdica que desemboca en swing jazzístico. Articulación de la popular y lo clásico.
Uno de los momentos más hermosos del recital: "Duerme" (Miguel Prado). Delicada melodía que Duran glosa con afectivo silbo. "A la orilla del mar" (Esperón), "Tilingo lingo" (Tradicional, dominio público), "Blues maldad" (Esperón) y "¡Ay Jalisco, no te rajes!" permitieron a Elena Duran mostrar sus dotes de jazzista, y a la OSIPN una desbordada modulación de hilvanes de banda y sonoridad filarmónica (sobre todo en "¡Ay Jalisco, no te rajes!").
Cerró el agasajo con el más joven de los compositores convocado Samuel Zyman y su "Fantasía mexicana para dos flautas". Entrada de la flautista oaxaqueña Yadira Guevara. Trazos neorrománticos en cuidadosa estructura de ritmos contrastantes en columpio de festividad y nostalgia, que las flautistas invitadas supieron trasmitir desde depurada técnica.
Ovación. Función loable de una OSIPN engrandecida en el escenario, y un conductor entendido y empapado de la tradición sonora mexicana: notorio y prominente tributo musical por los 203 años del inicio del movimiento independista en México. Enhorabuena.

















El Instituto Musical Stylus cuenta con veintidós alumnos de edades entre cinco y setenta y cuatro años, incluyendo formación con software de simulación sonora.
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