Querétaro, 3 de julio de 2026.- La Secretaría de Salud del estado (SESA) confirmó dos nuevos casos de miasis humana por gusano barrenador, con lo que el acumulado en la entidad asciende a cuatro contagios durante 2026.
Los pacientes son un hombre de 73 años, residente del municipio de Querétaro, y un hombre de 85 años, originario de San Juan del Río.
Ambos fueron detectados a través de la vigilancia epidemiológica intensificada en las unidades médicas del estado, que activó protocolos de respuesta tras la confirmación del primer caso nacional de la infestación causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax.
La dependencia reforzó el monitoreo permanente de casos probables, así como la investigación y el seguimiento de cada paciente en todas las unidades de salud de la entidad.
La miasis se produce cuando la mosca deposita sus huevecillos en heridas abiertas o mucosas; al eclosionar, las larvas invaden los tejidos y se alimentan de tejido vivo, por lo que la evolución puede ser rápida y provocar lesiones graves si no se atiende a tiempo.
Las lesiones suelen iniciar en heridas pequeñas, raspaduras, piquetes de insecto, úlceras o sitios quirúrgicos recientes, y también pueden presentarse en nariz, boca, ojos, oídos o región genital.
Conforme las larvas crecen, la herida aumenta de tamaño y profundidad y genera dolor intenso, inflamación y mal olor. Algunas personas refieren sensación de movimiento dentro de la lesión o detectan larvas blancas o color crema, además de sangrado, secreción o fiebre.
El riesgo es mayor en quienes viven o trabajan cerca de ganado, personas con heridas descubiertas, adultos mayores, pacientes con diabetes, personas con defensas bajas y quienes tienen dificultad para el cuidado de sus heridas, así como en habitantes de zonas rurales.
La Secretaría de Salud llamó a no minimizar ninguna herida y a acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana ante la sospecha de miasis.
La dependencia advirtió que no debe intentarse retirar las larvas con objetos contaminados ni aplicar gasolina, petróleo, cloro, insecticidas o remedios caseros, porque agravan la lesión.
Mientras se recibe atención, la herida debe mantenerse limpia y cubierta con gasas o tela limpia.
Para prevenir la enfermedad, la autoridad sanitaria recomendó mantener cualquier herida limpia y cubierta, realizar cambios frecuentes de vendajes, cuidar la higiene personal y vigilar de forma constante las lesiones en personas dependientes o con movilidad limitada.




