Zacatecas, determinante en la lucha independentista de México

Zacatecas, 13 Sep. (Notimex).- Por inverosímil que parezca, Zacatecas fue determinante en la Independencia de México, no sólo porque estuvieron aquí Miguel Hidalgo e Ignacio Allende, sino porque los zacatecanos Víctor Rosales y José María Cos y Pérez fueron estrategas principales del movimiento.

Además, fue en la entidad donde se concibió la idea de dar un gobierno a la América Mexicana y fue aquí, también, donde surgió la historia cantada de “Las Mañanas de Hidalgo”, considerada el corrido más antiguo de México.

El cronista del estado, Manuel González, en entrevista con Notimex, habla de la destacada participación de Zacatecas en la lucha independentista del país, que el próximo 16 de septiembre celebrará 204 años de libertad.

Al narrar hechos de la lucha de Independencia de México, que inició el 16 de septiembre de 1810 y que al principio fue encabezada por el cura Miguel Hidalgo y el general Ignacio Allende, el historiador enfatiza que fue en Zacatecas donde se concibió la idea de dar un gobierno a la América Mexicana.

Al contar cronológicamente los hechos, explicó que las noticias de la guerra y del Grito de Dolores llegaron a Zacatecas sólo unos días después de su inicio, lo que provocó en esta entidad reacciones de alarma y temor entre la población.

Los españoles dueños de minas trataron de resguardar sus vidas y haberes económicos, por lo que tomaron sus pertenencias y huyeron.

Muchos de ellos intentaron irse sin pagar a los mineros sus rayas, lo que provocó la molestia de los trabajadores, derivando en ocasiones en intentos de linchamiento contra los patrones.

Uno de esos personajes que huía al norte y estuvo a punto de sucumbir a manos de un grupo de mineros inconformes, fue Ángel Abella, jefe de la Oficina de Correos de Zacatecas.

“Curiosamente a ese personaje (Ángel Abella) le toca dar seguimiento al proceso de Hidalgo, cuando lo capturan, tiempo después, en el norte”.

El cronista señala que como parte de ese movimiento armando, el zacatecano Víctor Rosales, oriundo del actual municipio de Genaro Codina, se levantó en armas y se unió a la causa independentista.

“Justo cuando llega aquí lo que quedaba de las tropas Insurgentes, después de la derrota de Puente de Calderón, en enero de 1811, Víctor Rosales se une a los jefes y entre ellos venían Hidalgo, Aldama, Jiménez y Allende, que se hospedaron entre Zacatecas y Guadalupe, a finales de enero y principios de febrero de 1811”, refirió.

“De hecho surge una historia cantada de la presencia de Hidalgo en estas tierras, conocida como Las Mañanas de Hidalgo y que es considerada, por expertos en la materia, como el corrido más antiguo de México”, indicó el entrevistado.

El corrido cuenta sobre la presencia del cura Hidalgo en el estado, sobre todo en el municipio de Guadalupe, donde estuvo alojado.

Poco tiempo después son capturados los jefes y ejecutados en Chihuahua y quien se encarga de darle continuidad al movimiento insurgente es Ignacio López Rayón, que en abril de 1811 Toma Zacatecas, y a quien se une Víctor Rayón.

Esa es una de las principales hazañas de Ignacio López Rayón, quien durante su presencia en Zacatecas concibe la idea de darle un gobierno a la América Mexicana.

Sin embargo, el proyecto lo concreta hasta Zitácuaro, Michoacán, ya que era él de aquella región, donde se crea la Junta de Zitácuaro, primera institución emanada del movimiento de Independencia de México. “Pero esa idea la concibe aquí en Zacatecas”, confirmó el investigador.

El zacatecano Víctor Rosales sigue a Ignacio Rayón y lucha con él en Michoacán, donde muere en combate al recibir un tiro en la cara contra los realistas. En su honor se le da el nombre de Ario de Rosales a un municipio michoacano.

Por otra parte, el entonces cura del municipio de Burgo de San Cosme (ahora llamado Villa de Cos en su honor), José María Cos y Pérez, viaja a esta capital, donde es nombrado representante de las autoridades civiles de Zacatecas para dialogar con los Insurgentes que se aproximan procedentes de Aguascalientes.

El cura intercede ante Rafael Hiriarte, quien comanda las tropas Insurgentes, y logra que la toma de la ciudad de Zacatecas, el 2 de noviembre de 1810, sea pacífica.

Por azares del destino, José María Cos y Pérez se involucra posteriormente con las fuerzas Insurgentes y se convierte en uno de los ideólogos principales en la segunda etapa del movimiento de la Independencia de México.

El zacatecano también se va a luchar a Michoacán y muere en Pátzcuaro, donde son sepultados sus restos.

El cronista Manuel González refiere que no se sabe exactamente en qué edificio se hospedó Miguel Hidalgo a su paso por el municipio de Guadalupe, pues existe polémica si fue en la actual Casa de Cultura o en el Convento.

Pero sí está confirmado que Hidalgo estuvo en Guadalupe y al mismo tiempo en el municipio de Zacatecas estuvo el general Allende.

Cuando se registra la estancia de ambos líderes de la insurrección armada en Zacatecas ya estaban distanciados, tras los acontecimientos del puente de Calderón, cuando los insurgentes que comandaban perdieron ante las fuerzas de los realistas por la posesión precisamente de ese puente. Incluso a Hidalgo ya se le habían retirado los poderes militares.

Otro hecho confirmado es que las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez, que les fueron retiradas de sus cuerpos tras ser fusilados, hicieron una escala en Zacatecas en su camino a Guanajuato, entre agosto y septiembre de 1811.

Las cabezas fueron alojadas en la casa de los Intendentes de Zacatecas, actualmente ahí se encuentra el hotel Santa Lucía.

El historiador zacatecano señaló que durante el movimiento de Independencia en Zacatecas se vivía un ambiente de desestabilización, paralización de minas y grave pobreza, derivado de que “las guerras no traen nada bueno”.