Herrera, Arteaga y el discurso hueco: la ponzoña que corroe la comunicación en Querétaro

El diputado morenista sabotea la Feria de San Juan, Arteaga opera para cerrarle puertas a periodistas y el titular de comunicación del gobierno luce un discurso que no resiste la realidad.

Ilustración del poder político en las sombras

Imagen ilustra el concepto de operación política en las sombras, tema central de esta columna de opinión.

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Al diputado federal de MORENA Gilberto Herrera no le bastó con sus corruptelas en la capital: extendió los tentáculos hasta San Juan del Río y les encargó a su bola de chairos que reventaran la Feria. La instrucción fue sencilla: desacreditar los eventos, atacar la calidad, sembrar el desánimo. Típico de quien masca corrupción de tiempo completo mientras el país se hunde en la crisis que él y los suyos han alimentado.

Herrera se reunió con sus seguidores en la zona oriente, echó a andar la maquinaria y de inmediato abrió el grifo de ponzoña en redes. Se le olvidó —o le vale— que todavía tiene cuentas sin aclarar en la UAQ y que ha bloqueado temas de agua que en el futuro le van a cobrar factura a los queretanos. Muchos de ellos llegaron al estado en busca de una vida mejor. Ahora escupen para arriba.


Capítulo aparte merece Edgar Arteaga, el ex encargado de comunicación social que opera desde la capital con una estrategia clara: malinformar al gobierno estatal para que le cierren las puertas a los medios y periodistas que no le siguieron la corriente cuando pasó —con sus corruptelas incluidas— por varios municipios.

El personaje se jacta de "mover los hilos" que mecen la cuna de la comunicación en el estado. Lo que no dice es que esos hilos huelen a negocio propio. En los medios ya saben quién es y para qué sirve.

Sus huellas están bien repartidas: El Marqués, San Juan del Río, de donde salió por sus constantes ausencias y falta de resultados, Tequisquiapan y Corregidora. En esos municipios tiene a sus aliados, igualmente cuestionados —Gibrán Salgado en El Marqués y Antonio Escárcega en Corregidora—.

Este último tuvo el buen tino de salirse a tiempo, antes de que le cayera encima la avalancha de irregularidades que dejó en el área de comunicación durante varios trienios.

Los recursos se dispararon de forma desproporcionada justo antes de las elecciones de 2024, cuando contendió Rodrigo Monsalvo. Casualidades que cuestan.

Los "enlaces" que Arteaga presume no son otra cosa que palancas para hacer negocios. A quien no entra al juego, le carga la artillería. Así de simple, así de viejo el truco.

El problema es que está arrastrando en el lodo a quienes sí venían haciendo un trabajo serio, cerrandoles puertas que él mismo abrió para su beneficio, porque hay que recordar que sirviendo al PRI y a MORENA, en las elecciones pasadas para gobernador se logró colar vendiendo espejitos. Y el gobernador Kuri sigue sin darse cuenta de que el daño es para su propio gobierno, justo cuando más lo necesita.

Para completar el cuadro, el propio titular de comunicación del gobierno de Querétaro se lució en el evento del Día de la Libertad de Expresión con un discurso de manual: palabras bonitas, realidad ausente. Habló de apertura, de diálogo, de respeto a los medios.

Afuera, los periodistas que padecen el veto saben perfectamente de qué lado están las puertas cerradas. El tiempo —ese juez que no negocia— dirá quién tenía razón.

Ahora Arteaga asegura que coordinará la comunicación de Tania Ruiz Castro en San Juan del Río. Veremos si los resultados que pregona existen fuera de su imaginación. El reloj ya empezó a correr.