Querétaro, 15 de abril de 2026. — Sin unidad interna, el PAN no retendrá la gubernatura de Querétaro en 2027. Esa fue la condición que puso el exgobernador Ignacio Loyola Vera, primer panista en gobernar el estado entre 1997 y 2003, al fijar su lectura del proceso electoral en marcha durante una entrevista con medios de comunicación.
El también diputado federal sostuvo que existen condiciones para que Acción Nacional repita en el cargo, pero advirtió que las aspiraciones legítimas a la candidatura pueden desbordar al partido si no se administra el proceso con cuidado en los meses que faltan.
"Falta tramo y a veces las pasiones pueden ser desbordadas", reconoció Loyola Vera ante medios de comunicación, en alusión directa a los cuatro perfiles que se mueven dentro del blanquiazul rumbo a la gubernatura: Felifer Macías, Luis Nava, Agustín Dorantes y Ricardo Anaya.
El exmandatario evitó inclinarse por alguno y se desmarcó de la operación interna: "Hace mucho que se dé el palenque". Su pronunciamiento llega en un momento donde la dirigencia estatal, encabezada por Martín Arango García, ya activó la estructura territorial en los 18 municipios y abrió las candidaturas a perfiles ciudadanos sin militancia.
El exgobernador descartó tajantemente repetir la fórmula de la coalición opositora que el PAN ensayó en 2024. "Yo creo que ya no, ya debemos irnos regresando a lo que somos", sostuvo al rechazar nuevas alianzas con PRI o PRD para la elección de gubernatura.
Su posición contrasta con la línea que él mismo defendió en 2024, cuando justificó la coalición Fuerza y Corazón por México como una necesidad para no pulverizar el voto opositor.

Hoy considera que esa apuesta perdió sentido porque no logró su objetivo central: recuperar el Congreso federal. La postura coincide con la del dirigente estatal Martín Arango, que en diciembre pasado ya había descartado coaliciones para la próxima elección.
El segundo eje de su mensaje apuntó al Congreso federal por encima de la propia gubernatura. Loyola Vera insistió en que recuperar San Lázaro debe ser prioridad ciudadana para "evitar que el país nos sigan destruyendo".
El planteamiento mete presión sobre la dirigencia panista en un momento donde la conversación local se concentra casi exclusivamente en la sucesión estatal y municipal, mientras el calendario federal pasa a segundo plano en los discursos partidistas.
Sobre su propia participación en la campaña, el exgobernador dejó la puerta entreabierta pero sin compromiso. "Ya estoy en una edad que ya no debo dar haciendo ruido", afirmó en la conversación con reporteros, aunque condicionó su involucramiento a una eventual necesidad operativa: "Si hubiese necesidad, por supuesto que considero hacer mi participación activa en la campaña del 27".
La frase deja a Loyola Vera como una carta de reserva del panismo, no como protagonista del proceso, pero tampoco como retirado definitivo de la operación electoral.
En materia de gobierno federal, el exmandatario suavizó el tono crítico que ha mantenido la oposición y reconoció que la presidenta Claudia Sheinbaum "está empezando a darle vuelta al timón", aunque advirtió que México "es un avión muy grande" y la corrección tomará tiempo.
Sobre los retos que dejará la presente administración estatal a quien gane en 2027, identificó tres: el agua, la seguridad y la conservación del orden urbano.
La Secretaría de Organización del PAN nacional aún no ha precisado fechas para la convocatoria formal de registro de aspirantes a la gubernatura queretana, y la dirigencia estatal mantiene la decisión sobre el método de selección bajo reserva.


















