Querétaro, 18 de mayo de 2026. — Más de 200 menores de edad. Esa es la cifra que el municipio de Querétaro capital encontró el fin de semana en una fiesta clandestina suspendida en Peñuelas, donde personas mayores de edad vendían bebidas alcohólicas a adolescentes.
La intervención derivó en detenidos remitidos a juzgado cívico, confirmó el alcalde Felifer Macías Olvera durante un encuentro con medios de comunicación. Es el segundo evento de este tipo clausurado por la administración en lo que va de mayo.
La suspensión en Peñuelas se suma al patrón documentado el mes pasado en Cuesta Bonita, donde la Dirección de Inspección, Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Pública Municipal sorprendieron a menores consumiendo alcohol en una vivienda con uso de suelo habitacional.
El propietario del inmueble en aquella ocasión quedó sujeto a procedimiento administrativo por eventos clandestinos. Macías Olvera no precisó cuántos adultos fueron remitidos en el caso de Peñuelas ni si los propietarios del predio enfrentan procedimiento administrativo paralelo.
El alcalde llamó a vecinos a reportar la organización de fiestas clandestinas en sus colonias para activar suspensión inmediata.
La administración municipal ha endurecido la vigilancia desde la firma del Decálogo de Acciones para la Prevención de Accidentes Viales por Consumo de Alcohol en julio de 2025, instrumento que incluye cero tolerancia a la venta de alcohol a menores y refuerza los operativos nocturnos.
En febrero, 102 negocios contaban ya con tecnología biométrica para validar la edad de los compradores.
La Secretaría de Gobierno municipal registró 84 procesos administrativos por clausuras de eventos en 2025, según reporte de diciembre pasado, y detectó 80 presentaciones clandestinas en el mismo periodo.
El patrón se repite: viviendas particulares como sede de fiestas con alcohol a menores
El operativo en Peñuelas confirma lo que la Secretaría de Gobierno municipal viene observando desde el cierre de 2025: organizadores que rentan viviendas particulares o predios sin uso comercial autorizado para montar eventos con cobro de acceso y venta de bebidas alcohólicas, muchas veces dirigidos al mercado adolescente.
La administración aplica suspensión inmediata, procedimiento administrativo contra el propietario del inmueble y remisión a juzgado cívico para quienes vendieron alcohol a los menores presentes.
¿Qué pasa con los menores detectados en estos operativos?
Conforme al Reglamento de Justicia Cívica y al protocolo aplicado durante operativos alcoholímetro, los menores reciben amonestación y son entregados a sus tutores.
El procedimiento prioriza el interés superior de la niñez con trabajo comunitario como medida educativa cuando no se localiza a padres o tutores.







