Alexander von Humboldt creó “La ciudad de los palacios”

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México, 5 May. (Notimex).- El explorador alemán Alexander von Humboldt es recordado por los mexicanos por haber bautizado la capital del país como “La ciudad de las palacios”, nombre que eligió luego de apreciar las numerosas obras maestras de arquitectura, tanto de estilo barroco como neoclásicas, de la Nueva España.

El también experto en ciencias naturales, quien es evocado mañana que se cumplen 155 años de su muerte, trascendió como uno de los fundadores de la geografía moderna y como descubridor de una corriente que lleva su nombre y que es mejor conocida como la corriente del Perú.

Friedrich Heinrich Alexander, barón de Humboldt, vio la primera luz el 14 de septiembre de 1769, en Berlín, Alemania, en el seno de un hogar liderado por un oficial prusiano de la corte de Federico II El Grande (1712-1786).

De acuerdo con su biografía publicada en el portal de Internet “rtve.es”, en su ciudad natal cursó estudios de Filosofía, Física, Grabado y Dibujo, y para complacer a su madre, estudió Administración, carrera a la que años después le seguiría Botánica.

En 1790 emprendió el primero de los muchos viajes que realizaría, cruzó el Rin hasta Holanda y de allí llegó a Inglaterra; a partir de ese momento inició su inquietud por recorrer otras partes del mundo.

De regresó en Alemania, asistió a la las universidades de Frankfort del Oder, Berlín y Gotinga, y a la escuela de minas de Friburgo.

Tiempo después, en 1792, fue nombrado director de Minas del Principado de Bayreuth, puesto que ocupó por cinco años y desde el que perfeccionó las técnicas mineras.

Asimismo, mejoró las condiciones de trabajo a causa de la escasa ventilación de los pozos; ideó una máscara conectada a un dispositivo de suministro de aire fresco a un saco impregnado, que se transportaba en un carrito y que contenía aire limpio para la respiración.

Tras la muerte de su madre heredó una cuantiosa cantidad, que le permitió vivir cómodamente sin necesidad de trabajar y dedicarse por completo a su gran pasión, viajar.

En 1799 el gobierno español le concedió permiso para visitar las colonias hispanoamericanas, razón por la que ese mismo año, en compañía del botánico francés Aimé Bonpland (1773-1858), partió de Marsella, Francia, en una expedición autofinanciada.

En este viaje, los exploradores recorrieron casi 10 mil kilómetros en tres etapas; la primera de éstas partió de Caracas, Venezuela, hasta las fuentes del Orinoco.

La segunda, inició en Bogotá, Colombia, y llegó a Quito, Ecuador, por la región andina; mientras que la tercera incluyó las colonias españolas en México, apunta sus datos disponibles en el sitio electrónico “biografiasyvidas”.

Esta expedición dio como resultado la recopilación de grandes cantidades de datos sobre el clima, la flora y la fauna de las zonas.

Además von Humboldt determinó longitudes y latitudes, medidas del campo magnético terrestre y unas completas estadísticas de las condiciones sociales y económicas que se daban en las colonias mexicanas de España.

De 1804 a 1827, el explorador alemán radicó en París, Francia, donde recopiló y ordenó el material obtenido durante su expedición, que tiempo después publicó en 30 volúmenes que llevan por título “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente”.

Nuevamente en su ciudad natal, el explorador se dedicó a recuperar el trabajo de la comunidad académica y científica alemana, además fue nombrado chambelán del rey y se convirtió en uno de sus principales consejeros, por lo que realizó numerosas misiones diplomáticas.

En 1829, por encargo del zar, efectuó un viaje por la Rusia asiática y visitó Dzhungaria y el Altai, apunta su biografía publicada en el sitio web “mgar.net”.

A partir de 1830 repartió su tiempo entre la ciencia y la diplomacia, sin perder su gran interés por la humanidad; constantemente se opuso a la esclavitud y a la opresión que vio en Sudamérica y en otros lugares.

Inventó el concepto de las isotermas, escribió tratados sobre geología, biogeografía, geografía política y el estudio del clima en relación con la geografía física.

Sus últimos años de la vida, el destacado geógrafo Alexander von Humboldt los dedicó a la redacción de su libro “Cosmos”, del cual escribió su quinto volumen antes de su muerte, ocurrida el 6 de mayo de 1859.