México, 7 de abril de 2026. — A 45 días del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes en Tapalpa, el Cártel Jalisco Nueva Generación ya muestra las fracturas que los analistas anticiparon desde la primera hora.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reconoció el pasado 27 de febrero que la dependencia tiene identificados al menos cuatro líderes regionales con capacidad para suceder al fundador, dos de ellos como aspirantes principales.
La sucesión, sin embargo, no es lo único en juego: en Uruapan, Michoacán, viejos aliados como Los Viagras "se voltearon" contra la organización, según declaró Gerardo "N", alias El Congo, presunto líder regional detenido el 2 de marzo y vinculado al asesinato del alcalde Carlos Manzo. El golpe simbólico fue innegable. El vacío operativo, también.
La caída del Mencho llegó como el mayor golpe contra el crimen organizado en una década, comparable únicamente con la captura de Joaquín Guzmán Loera. La operación de Fuerzas Especiales en Tapalpa, ejecutada con información de inteligencia mexicana y estadounidense, dejó al país sin la última figura vertical del narcotráfico clásico.
Lo que vino después no fue calma sino una jornada de represalias: 85 bloqueos en carreteras federales de 11 estados, 27 agresiones armadas contra autoridades y al menos 27 elementos de seguridad caídos en menos de 48 horas.
Fragmentación visible y guerra por las plazas en Michoacán
La advertencia de los expertos colombianos consultados por Proceso resultó casi profética: tras las caídas de Pablo Escobar y los hermanos Rodríguez Orejuela, los grandes cárteles de Medellín y Cali se desarticularon en estructuras menores, federadas, con autonomía táctica y mayor capacidad de cooptación local.
Es el modelo "baby cárteles" que la geopolitóloga Stephanie Henaro y el general retirado Jairo Delgado anticipan ahora para México. El especialista Víctor Sánchez identifica al menos 29 jefes de plaza activos en la estructura del CJNG, cifra que vuelve estadísticamente improbable una transición ordenada.
La declaración del Congo confirma desde adentro lo que el análisis externo predijo: las alianzas regionales sostenidas por la lealtad personal al Mencho se están deshaciendo en tiempo real.
En el frente operativo, el gabinete de seguridad arrancó 2026 con una estrategia que precedió al operativo de Tapalpa. Entre el 13 y el 23 de enero, autoridades federales detuvieron a 21 operadores y sicarios del CJNG en operaciones coordinadas, incluyendo a Ramón "N", alias Moncho, jefe de la célula Los Lavadora capturado en Querétaro y vinculado a robo de autotransportes en la México-Querétaro.
La cronología que reconstruyó La Jornada apunta a que la inteligencia contra el cártel se construyó desde octubre de 2024, con operaciones como Sable y Pez Vela, además del trabajo financiero conjunto entre la UIF mexicana y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
¿Hay menos violencia tras la caída del Mencho?
La respuesta corta es no, pero el patrón cambió. La violencia inmediata —narcobloqueos en 18 entidades, incluida Hidalgo— fue una reacción coordinada que el cártel ya no puede sostener sin un mando central.
Lo que vino después es distinto: disputa territorial focalizada en Michoacán, donde Uruapan registra ataques armados casi diarios, y reacomodos en cinco regiones estratégicas identificadas por InSight Crime: Pacífico Occidental, Bajío, frontera norte, Golfo y sureste.
El analista David Mora, del International Crisis Group, lo resume con precisión: el operativo allana el camino para que rivales aprovechen el debilitamiento del CJNG y disputen sus rutas más rentables.
Para Querétaro, el saldo fue contenido. La entidad fue incluida en la alerta preventiva del Departamento de Estado, pero no registró incidentes mayores tras los actos vandálicos del 23 de febrero.
El alcalde Felifer Macías reportó 48 horas sin hechos relevantes, y la SEQ confirmó el regreso a clases con normalidad.
La pregunta abierta no es si el CJNG sobrevivirá —lo hará en pedazos— sino cuántos de esos pedazos llegarán al corredor Querétaro-Bajío en los próximos meses, una zona donde la organización ya operaba mediante células satélite.
Hasta el momento, el Gabinete de Seguridad federal no ha emitido un balance público sobre el reacomodo criminal a 45 días del operativo de Tapalpa.
















Elementos de la Armada de México durante la intercepción de la embarcación con 650 kilogramos de presunta cocaína al suroeste de Lázaro Cárdenas, Michoacán.