Pekín, 15 de mayo de 2026. —La visita oficial de Donald Trump a China venía cargada con dos temas que llevan meses tensando la relación bilateral: el ajuste comercial tras la era arancelaria y la posición de cada potencia frente a los frentes abiertos en Taiwán e Irán. La cumbre en el complejo de Zhongnanhai concluyó este viernes con resultados desbalanceados.
Pekín comprometió la compra de 200 aviones Boeing y prometió mayor acceso al mercado chino para empresas estadounidenses, entre ellas Tesla, Apple y Nvidia, cuyos directores ejecutivos viajaron en la delegación oficial. Trump describió la visita como exitosa para ambos países y agradeció públicamente la recepción del mandatario chino.
Xi Jinping, por su parte, subrayó la importancia de mantener una relación bilateral estable y de la cooperación mutua, según la cobertura de la propia Casa Blanca y la agencia Reuters durante la jornada.
El consenso económico no se extendió al terreno geopolítico. Xi planteó que Taiwán es el tema más sensible de la relación bilateral y advirtió que un manejo inadecuado puede derivar en confrontación directa.
Trump no se comprometió públicamente sobre venta de armamento a la isla ni sobre la posición que tomaría Estados Unidos ante un eventual conflicto. Su respuesta fue una pirueta retórica: dijo que solo él sabe qué haría, sin asumir compromiso explícito. La frase coincide con la presión que el sector republicano más cercano a Taipéi mantiene contra cualquier cesión.
Guerra en Irán y precios de gasolina ensombrecen el balance
El otro frente abierto es Irán. Trump informó que evalúa levantar sanciones a empresas chinas que han adquirido petróleo iraní, una concesión que busca alivio en los mercados petroleros internacionales.
La gasolina en territorio estadounidense superó los 4.50 dólares por galón y la inflación de abril cerró en 3.8%, su nivel más alto en casi tres años. La aprobación económica del republicano cayó al 30%, según encuesta Reuters/Ipsos publicada esta semana.
¿Qué pasa con la guerra entre Estados Unidos e Irán?
Las concesiones discutidas en Pekín no implican ruta directa hacia una tregua. El bloqueo del Estrecho de Ormuz se mantiene y la estrategia antidrogas y de seguridad bilateral que la Casa Blanca presentó el 4 de mayo sigue dependiendo de cooperación con potencias asiáticas para frenar el flujo de precursores químicos hacia los cárteles mexicanos.
Trump emprendió este viernes el regreso a Washington en el Air Force One tras un almuerzo a puerta cerrada con el mandatario chino.







