Huimilpan, 20 de abril de 2026. — Siete personas han muerto ahogadas en bordos y cuerpos de agua de Querétaro entre 2020 y 2023, según los registros de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCQ).
Ese saldo es el contexto en el que la dependencia realizó una jornada intensiva de capacitación en rescate acuático en la presa San Pedro, en el municipio de Huimilpan, reforzando los protocolos de atención ante emergencias que temporada tras temporada se presentan cuando familias ingresan a espacios que no están habilitados como zonas recreativas.
La jornada reforzó técnicas de atención inmediata a personas en riesgo dentro del agua, aplicación correcta de maniobras de rescate, procedimientos de estabilización y protocolos de evacuación segura, con apoyo de unidades terrestres y acuáticas además de equipos de atención prehospitalaria.
Se ejecutó bajo condiciones simuladas de alta afluencia para evaluar tiempos de respuesta y comunicación entre los cuerpos operativos, dos variables que resultan determinantes cuando la emergencia es real y cada minuto cuenta.
El riesgo está documentado en la operación diaria del estado. La primera víctima de 2023 fue una adolescente de 15 años que murió por sumersión en el bordo de la comunidad Presa del Carmen, en El Marqués, y cuyo rescate requirió cuatro horas de labores.

Los fallecimientos previos se distribuyen entre 2020 (un caso), 2021 (tres casos) y 2022 (dos casos), la mayoría en temporadas vacacionales o fines de semana cuando las familias acuden a cuerpos de agua sin vigilancia.
Cinco embalses de Huimilpan operan sin condiciones para baño recreativo
Huimilpan concentra cinco cuerpos de agua bajo monitoreo permanente de Protección Civil: San Pedro, El Zorrillo, San Rafael, Derivadora San José y Ceja de Bravo. Durante Semana Santa 2026, cuatro de ellos tuvieron operativos activos de vigilancia, luego de que las autoridades detectaran afluencia constante de visitantes pese a que ninguno de los embalses cuenta con infraestructura para recreación.
La presa San Pedro —donde se realizó la jornada de capacitación— tiene una capacidad de 5 millones de metros cúbicos y está catalogada como uno de los tres puntos de mayor afluencia del municipio durante periodos vacacionales.
Los embalses de Huimilpan son infraestructura agrícola de almacenamiento para riego y abrevadero, no espacios turísticos.
Su profundidad varía según la temporada, y cuando se encuentran cerca del tope de capacidad —como ocurrió en septiembre de 2025 con 19 presas de Querétaro al 100% de almacenamiento— las condiciones del fondo y el nivel real del agua son imposibles de calcular desde la orilla.

¿Por qué un bordo o una presa pueden matar en minutos?
Los cuerpos de agua de uso agrícola presentan condiciones que un balneario controlado no tiene: fondos lodosos que atrapan al bañista, vegetación subacuática que puede enredar las extremidades, cambios de profundidad de uno a cuatro metros en pocos pasos, corrientes internas en embalses con desfogue activo y ausencia total de personal capacitado para respuesta inmediata.
Un adulto que sabe nadar en alberca puede quedar atrapado en segundos en un bordo con fondo lodoso.
La CEPCQ reiteró que la recomendación ciudadana es inequívoca: optar por balnearios y espacios habilitados, no perder de vista a los menores de edad cuando se acude a cuerpos de agua, evitar el consumo de alcohol en esos sitios y atender las indicaciones del personal de emergencia cuando esté presente.
El ejercicio en la presa San Pedro busca que, cuando la advertencia no se atienda, el tiempo de rescate no termine sumando una víctima más al saldo.


















Autoridades estatales y municipales coordinaron acciones para recuperar espacios de convivencia comunitaria.
Autoridades estatales y municipales coordinaron acciones para recuperar espacios de convivencia comunitaria. 
Familias productoras de Huimilpan recibieron 300.3 toneladas de maíz para consumo humano como apoyo emergente estatal.