Zacatecas, 6 Ene (Notimex).- Las callejoneadas son uno de los principales atractivos que ofrece Zacatecas a sus visitantes, y junto con los recorridos por la mina El Edén, Teleférico y cerro de La Bufa, integran una experiencia turística completa.
Las callejoneadas son imperdibles en una visita a esta ciudad, pues son un recorrido donde la gente camina y baila por los callejones y calles emblemáticas del centro histórico, encabezados por un tamborazo, que toca y canta alegres melodías.
Para acentuar la mexicanidad de este producto turístico, el recorrido se acompaña de un burrito que carga garrafas con una bebida preparada con mezcal y refresco de toronja, la cual se disfruta a la par que se avanza por el primer cuadro de la ciudad, para deleitarse con la arquitectura e historia.
Al llegar a plazas, plazuelas y jardines la tambora se detiene por unos minutos, sin dejar de tocar, para que los visitantes bailen por un rato, se sirvan más bebida de mezcal, se tomen fotos y conozcan el lugar.
Luego, el recorrido prosigue, con su ambiente de alegría y, por supuesto baile, por las calles y callejones, sin que el frío, que la mayor parte del año azota a Zacatedas, afecte la algarabía de las y los participantes, haciéndola una experiencia única en el país.
Esta fiesta que generalmente se realiza por las noches, de jueves a sábado, concluye con una taquiza, a modo de buffet, que se sirve al aire libre en una plazuela o la alameda central. Y mientras unas personas cenan las otras pueden seguir bailando y bebiendo.
Anteriormente, la Secretaría de Turismo era la responsable de organizar las callejoneadas, que por lo general se realizaban para deleite de participantes en eventos masivos y a solicitud de los propios organizadores.
Sin embargo, eso ya cambió. Ahora, son las agencias de viajes quienes realizan las callejoneadas durante los fines de semana, puentes y periodos vacacionales, ofertándolas a todo el turismo que llega a Zacatecas y para lo cual se debe adquirir boleto.
Las callejoneadas zacatecanas son muy diferentes a las de Guanajuato, pues además de escuchar música de tamborazo y recorrer callejones, calles, plazas, plazuelas y jardines, el turismo hace gala de su habilidad para bailar, bebe mezcal local que carga un burrito y cena, haciendo de ellas recorridos únicos.
Así que visitar Zacatecas sin asistir a una callejoneada resulta inconcebible, pues el recorrido quedaría incompleto, a la misma magnitud que faltar a la mina El Edén, el Teleférico o al cerro de La Bufa.
Las callejoneadas son imperdibles en una visita a esta ciudad, pues son un recorrido donde la gente camina y baila por los callejones y calles emblemáticas del centro histórico, encabezados por un tamborazo, que toca y canta alegres melodías.
Para acentuar la mexicanidad de este producto turístico, el recorrido se acompaña de un burrito que carga garrafas con una bebida preparada con mezcal y refresco de toronja, la cual se disfruta a la par que se avanza por el primer cuadro de la ciudad, para deleitarse con la arquitectura e historia.
Al llegar a plazas, plazuelas y jardines la tambora se detiene por unos minutos, sin dejar de tocar, para que los visitantes bailen por un rato, se sirvan más bebida de mezcal, se tomen fotos y conozcan el lugar.
Luego, el recorrido prosigue, con su ambiente de alegría y, por supuesto baile, por las calles y callejones, sin que el frío, que la mayor parte del año azota a Zacatedas, afecte la algarabía de las y los participantes, haciéndola una experiencia única en el país.
Esta fiesta que generalmente se realiza por las noches, de jueves a sábado, concluye con una taquiza, a modo de buffet, que se sirve al aire libre en una plazuela o la alameda central. Y mientras unas personas cenan las otras pueden seguir bailando y bebiendo.
Anteriormente, la Secretaría de Turismo era la responsable de organizar las callejoneadas, que por lo general se realizaban para deleite de participantes en eventos masivos y a solicitud de los propios organizadores.
Sin embargo, eso ya cambió. Ahora, son las agencias de viajes quienes realizan las callejoneadas durante los fines de semana, puentes y periodos vacacionales, ofertándolas a todo el turismo que llega a Zacatecas y para lo cual se debe adquirir boleto.
Las callejoneadas zacatecanas son muy diferentes a las de Guanajuato, pues además de escuchar música de tamborazo y recorrer callejones, calles, plazas, plazuelas y jardines, el turismo hace gala de su habilidad para bailar, bebe mezcal local que carga un burrito y cena, haciendo de ellas recorridos únicos.
Así que visitar Zacatecas sin asistir a una callejoneada resulta inconcebible, pues el recorrido quedaría incompleto, a la misma magnitud que faltar a la mina El Edén, el Teleférico o al cerro de La Bufa.






